Durante 2020, la toma de terrenos en Guernica, partido de Presidente Perón, acaparó horas de televisión y páginas enteras de diario. El desalojo de las familias liberó la tensión: el problema del acceso a la tierra desapareció de la agenda pública. Pero a pocos kilómetros de Guernica, en San Vicente, el tema está latente y desvela al intendente Nicolás Mantegazza.
Nacido y criado en San Vicente durante sus 36 años de vida, Mantegazza, que fue electo en 2019 por el Frente de Todos, conoce de primera mano la explosión demográfica de un distrito que en sólo una década duplicó la cantidad de hogares y ya cobija a 130 mil habitantes.
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“De 2001 a 2010 estuvo entre los 10 municipios que más crecieron. Eso se debe a la disponibilidad de tierras, a la inmigración del primer y segundo cordón, y, por el otro, al corredor verde y los desarrollos urbanísticos que avanzan por la ruta 58”, explica, mano a mano con INFOCIELO desde la quinta de Perón y Evita, hoy convertida en Museo Histórico.
-El desafío es acompañarlo con planificación, ¿se puede planificar?
-Es clave. Hemos tenido la última década y un poco más de tiempo a un Estado no muy fuerte. Ese crecimiento no fue acompañado por obras y servicios. Necesitamos en el tercer cordón políticas específicas para la planificación y ordenamiento para tener un desarrollo sostenible. Hemos planteado como gobierno municipal la creación de una secretaria, ordenamiento urbano y ambiente, que tiene que ver con esto.
Nicolás Mantegazza tiene equipos técnicos analizando el mapa del distrito y planificando su crecimiento para las próximas décadas. Ese proceso debería terminar con un nuevo código urbano para el distrito. Pero el tiempo apremia.
-En Guernica se vio lo que pasa sin esa planificación.
-Seguimos de cerca a lo que pasó, nos preocupa. Hablo de dos crecimientos que generan una tensión importante: el desarrollo inmobiliario y la inmigración. Sin una política específica terminan planificando esos dos actores, con usurpaciones por un lado y por el factor del negocio. Terminan definiendo como crece una ciudad. A ese proceso lo tiene que conducir el estado. La historia nuestra, cercana, más allá del hito del caso Guernica, muestra que la tierra ha sido un problema. Nosotros tenemos que convertirlo en una fortaleza: estamos cerca y esto tiene que ser un potencial para la ciudad.
Nicolás Mantegazza, intendente de San Vicente, mano a mano con INFOCIELO
Hace veinte años, los intendentes tenían como única responsabilidad proveer alumbrado, barrido y limpieza. Hoy se les demanda que intervengan en la salud, la seguridad y hasta la planificación urbana. En ese lapso, les fueron dadas a través de distintas leyes algunas herramientas para trabajar. Una de ellas es la Ley de Hábitat, sumamente cuestionada al momento de su sanción, pero que, a la postre, parece empezar a funcionar.
“La ley de hábitat y muchas normas que tenemos vigentes en la provincia y los municipios, a través de distintos conceptos como la plusvalía, permite que recibamos compensaciones económicas, en dinero, obras o tierra, para que municipios como este puedan llevar adelante planes de viviendas, infraestructura para barrios. Permite intervenir y tener Estado fuerte. Te da los recursos y permite ordenar para definir la política de crecimiento”, reflexiona al respecto Nicolás Mantegazza.
San Vicente, la ciudad que crece a pasos agigantados
Nicolás Mantegazza vivió toda su vida en San Vicente y la vio crecer. La caracteriza como un pueblo “limpio y ordenado, donde todos nos conocíamos” que se transformó.
En la avenida principal, donde se asientan el centro y los principales edificios públicos, como la Municipalidad, el tránsito es intenso pero ordenado y los vecinos van y vienen haciendo las compras, como en cualquier parte.
-Supongo que caminarás la ciudad, ¿cómo ves la transformación de ese pueblo?
-Es una ciudad con mucha historia, donde hay calles y casas sin ochava, bulevares grandes. Uno puede reflejarse en las ciudades históricas parecidas a las del interior. En San Vicente tensionan o conjugan la zona rural, el centro o el casco histórico. San Vicente nace en el 1800 como estado parroquial, antes de los estados municipales. Tiene mucha historia y eso se refleja en los viejos pobladores, en las familias tradicionales e históricas, y en la gente que ha elegido esta ciudad como un lugar tranquilo para vivir.
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