La construcción de una alianza electoral que respalde la reelección de Javier Milei empieza a mostrar más obstáculos de los que esperaba la Casa Rosada. Mientras La Libertad Avanza busca ampliar su base política y sumar a otros sectores de la derecha, las negociaciones con el PRO siguen sin resultados concretos y, puertas adentro del oficialismo, Patricia Bullrich alimenta las especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial propia.
Uno de los principales interrogantes pasa por el futuro de la relación entre Mauricio Macri y el Presidente. El líder del PRO volvió a poner en duda las posibilidades de un entendimiento electoral entre ambos espacios y fue contundente al referirse al estado de las conversaciones: “No se ha avanzado en nada”.
La definición llegó este jueves durante el encuentro solidario anual de la fundación Hacemos!, que conduce María Eugenia Vidal, en el Hipódromo de Palermo. Consultado informalmente por periodistas sobre las negociaciones entre el macrismo y los libertarios, el expresidente dejó en evidencia que los contactos políticos todavía están lejos de traducirse en un acuerdo.
Aunque dirigentes de ambos sectores mantuvieron conversaciones para explorar posibles entendimientos, no existe una mesa formal de negociación ni compromisos públicos sobre cómo podría instrumentarse una alianza para las elecciones presidenciales de 2027. En el PRO, además, ya manifestaron en distintas oportunidades su intención de conservar autonomía y presentar candidatos propios.
El escenario representa un problema para Milei. En su estrategia de reelección, el oficialismo necesita evitar una dispersión de votos dentro del electorado de derecha y ampliar su estructura territorial mediante acuerdos con gobernadores y otros espacios políticos. Una candidatura competitiva del PRO podría restarle respaldo electoral en primera vuelta y complicar los planes libertarios.
Las diferencias no se limitan a la discusión electoral. En las últimas semanas también quedaron expuestas distintas miradas sobre la situación económica, la calidad del superávit fiscal y el vínculo con otros sectores políticos. A eso se sumaron los cuestionamientos del macrismo a la gestión porteña de Jorge Macri y las diferencias de posicionamiento internacional, particularmente frente al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.
En ese último punto, el PRO expresó públicamente sus felicitaciones al mandatario brasileño tras su victoria electoral y manifestó su voluntad de fortalecer la relación bilateral entre Argentina y Brasil. Una postura que contrastó con el vínculo político mucho más distante que mantiene Milei con Lula y que volvió a mostrar que la cercanía ideológica entre ambos espacios no alcanza para despejar todas sus diferencias.
Bullrich, otra incógnita para los planes de Milei
Pero mientras Macri mantiene en suspenso la posibilidad de un acuerdo por fuera de La Libertad Avanza, el Presidente también enfrenta un frente de tensión dentro de su propio espacio. Patricia Bullrich, una de las figuras centrales del oficialismo, volvió a dejar señales sobre sus aspiraciones presidenciales y empezó a incomodar a los sectores más cercanos a Karina Milei.
La actual jefa del bloque libertario en el Senado reconoció en distintas entrevistas que se siente preparada para ocupar la Presidencia, aunque aclaró que eso no implica un lanzamiento inmediato. “Estoy preparada para ser Presidente, pero una tiene que saber esperar su momento”, afirmó recientemente. Consultada sobre una eventual candidatura para 2027, también dejó abierta la incógnita: “No comments”.
La tensión tuvo una nueva manifestación con su ausencia en la última reunión de Gabinete. Aunque desde el oficialismo argumentaron que se debió a motivos personales, cerca de la senadora reconocen el malestar con integrantes de la Mesa Política y sostienen que sus advertencias sobre la necesidad de introducir cambios económicos y políticos no encuentran suficiente receptividad.
La respuesta más contundente llegó desde la propia estructura partidaria. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y vicepresidente de La Libertad Avanza a nivel nacional, descartó la posibilidad de una competencia interna por la candidatura presidencial. “No hay dos candidatos en La Libertad Avanza a la Presidencia. El único candidato de La Libertad Avanza es Javier Milei“, sostuvo durante un encuentro con integrantes de la Fundación Universitaria del Río de la Plata.
La definición tuvo un destinatario evidente. El mensaje fue amplificado por una cuenta paraoficial vinculada al karinismo y recibió el retuit del propio Presidente, en una señal de respaldo a la postura que busca cerrar cualquier discusión sobre una eventual interna presidencial.
Así, el oficialismo empieza a transitar una discusión que excede los nombres propios. Milei pretende ordenar su espacio detrás de un proyecto de reelección, pero las aspiraciones de Bullrich ponen en cuestión hasta dónde llega esa cohesión y qué lugar tendrán las figuras que también buscan protagonismo en el armado de poder.
Con Macri sin señales de acercamiento y Bullrich sin abandonar sus aspiraciones, el panorama electoral de la derecha todavía está lejos de ordenarse. La Casa Rosada necesita construir una alianza amplia para 2027, pero primero deberá resolver cuánto está dispuesta a negociar con sus posibles socios y cómo contener las tensiones dentro de sus propias filas.


