La convocatoria reunió a cientos de personas en una jornada que incluyó una radio abierta, expresiones culturales y una marcha por el centro de la ciudad. La movilización partió desde la Plaza San Martín y culminó en el Monumento Nacional a la Bandera, donde se leyó un documento conjunto con fuertes cuestionamientos a la iniciativa del Ejecutivo nacional.

Las organizaciones comenzaron a concentrarse alrededor de las 17 y, una hora después, iniciaron el recorrido por calle Dorrego, desde Santa Fe hasta San Lorenzo, para luego dirigirse hacia el Monumento.
La protesta se desarrolló en paralelo como se realizó en Buenos Aires frente al Congreso y en todo el país en un momento clave del debate parlamentario. Frente a la falta de acuerdos políticos y el aumento de las manifestaciones en distintos puntos del país, el oficialismo decidió retirar de manera preventiva el apartado vinculado a la Ley de Tierras de las comisiones donde se analizaba el proyecto.

Preocupación por el control de los recursos naturales
Uno de los ejes centrales de la movilización fue el rechazo a una eventual flexibilización de los límites para la adquisición de tierras por parte de capitales extranjeros. Desde los espacios convocantes advirtieron que la discusión excede la propiedad rural y alcanza recursos considerados estratégicos para el país.
“No se trata solo de tierras productivas, sino también del control sobre los humedales, la hidrovía del Paraná, los acuíferos, la actividad minera y las zonas de frontera”, señalaron durante el acto realizado frente al río.
Críticas al ajuste económico
Aunque el retiro del capítulo referido a las tierras en manos extranjeras alivió parte de las tensiones, las organizaciones sostuvieron su rechazo al conjunto del proyecto y renovaron sus críticas a la política económica del Gobierno nacional.
Desde la Intersindical afirmaron que la marcha también expresó el descontento por “el ajuste, la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento que afecta a las familias trabajadoras”, y anticiparon que continuarán impulsando acciones de protesta en defensa del empleo, los salarios y los recursos naturales.

En ese marco, el secretario general de la CGT Rosario, Miguel Vivas, también se refirió a la movilización y cuestionó el rumbo del Gobierno nacional. “A Milei hay que tenerle miedo, porque flaquea hoy, pero mañana viene con todo. Creo que esta manifestación, que se ha realizado en todo el país, ha generado que revean algunas cuestiones, porque esto atenta contra la soberanía nacional. Sin embargo, siguen pendientes algunas medidas que perjudican nuestra soberanía. Vamos a seguir luchando y tratando de que este gobierno no continúe con este tipo de políticas”, sostuvo el dirigente sindical.
Por su parte, Sonia Alesso, dirigente de CTERA, destacó el alcance nacional de las protestas y consideró que la presión social tuvo un impacto concreto sobre el debate parlamentario. “Creo que es una gran batalla que frenó un capítulo esencial, que es el de la extranjerización, y eso se ganó con el protagonismo popular”, afirmó.
Las organizaciones convocantes señalaron que, más allá de la modificación introducida por el oficialismo, mantendrán el estado de alerta y continuarán impulsando acciones para frenar el avance de iniciativas que, según sostienen, afectan la soberanía sobre los recursos naturales y profundizan el ajuste económico.

