La crisis que atraviesa la industria láctea volvió a encender una señal de alarma en el sector productivo bonaerense. En las últimas horas, trabajadores de la firma Yatasto denunciaron un presunto vaciamiento empresarial luego de que la compañía avanzara con un esquema de reconversión que dejaría a más de 50 empleados fuera de convenio y sin garantías laborales. El conflicto expone el delicado escenario que viven tambos e industrias vinculadas a la cadena láctea, golpeadas por la caída del consumo, el aumento de costos y la recesión económica.
Según denunciaron los empleados, la empresa busca transformarse en una cooperativa y pretende que quienes continúen trabajando lo hagan bajo la modalidad de monotributo. La medida implicaría perder antigüedad, aportes y derechos laborales acumulados durante años. “Somos entre 50 y 60 compañeros que quedamos prácticamente desafectados”, explicó el delegado Maximiliano Ohannecian, quien además señaló que muchos trabajadores todavía no recibieron telegramas de despido ni comunicaciones formales sobre su situación. “Han mandado una carta documento que vendrían a ser unas vacaciones obligadas a algunos, pero a otros no”, sostuvo.
El conflicto afecta a una planta que contaba con entre 80 y 90 operarios, de acuerdo al relato de los trabajadores. La situación se agravó en diciembre, cuando reapareció en la conducción Luciano Di Tella y se retomó la propuesta de reconvertir la firma bajo un esquema cooperativo. Según los empleados, ya habían atravesado una situación similar en 2018.
El caso Yatasto refleja la tensión creciente dentro de la cadena láctea argentina, donde pequeños y medianos tambos, junto con industrias regionales, enfrentan dificultades para sostener la actividad en un contexto de inflación, retracción del consumo y pérdida de rentabilidad. Mientras el sector busca alternativas para sobrevivir, los trabajadores advierten que muchas veces esas salidas terminan trasladando el costo de la crisis sobre el empleo y las condiciones laborales.
LA PALABRA DE LOS NUEVOS DUEÑOS
Desde la cooperativa Intenso Sabores, quienes son hoy los inquilinos de Yatasto, buscaron despegarse del conflicto laboral que atraviesa la planta y aseguraron a INFOCIELO que la situación corresponde exclusivamente a la firma Lácteos Dorrego, empresa que hasta ahora explotaba la fábrica.
Según explicaron, Lácteos Dorrego decidió retirarse de la planta en medio de los problemas gremiales y dejó de alquilar las instalaciones, que posteriormente fueron tomadas en alquiler por la cooperativa. En ese marco, señalaron que no hubo una transformación de la empresa en cooperativa, sino un cambio de operador dentro de la fábrica. Además, remarcaron que Luciano Di Tella —a quien identificaron como gerente administrativo de Lácteos Dorrego— les pidió únicamente que respetaran las condiciones salariales de aquellos trabajadores que quisieran continuar en la nueva etapa.
Desde Intenso Sabores se sostiene que la cooperativa funciona desde hace varios años, cuenta con documentación legal, contratos y habilitaciones correspondientes, y que actualmente emplea a parte del personal que decidió desvincularse de Lácteos Dorrego para seguir trabajando (alrededor de 25 personas). También afirman que la empresa original presentó un preventivo de crisis y otorgó vacaciones por 15 días a los trabajadores mientras se desarrolla una instancia de negociación. Según su versión, el conflicto se agravó por una “mezcla de situaciones” entre ambas firmas y rechazó las acusaciones sobre despidos o maniobras irregulares vinculadas directamente con la cooperativa.
Este martes, después de más de una semana de conflicto, los trabajadores de Lácteos Dorrego se reunieron el intendente Facundo Diz y con un delegado del ministerio de Trabajo provincial. De dicha reunión solo se llevaron “promesas y no soluciones concretas”, según afirmaron al término del encuentro. Fuentes del ministerio de Trabajo provincial aseguraron que la conciliación obligatoria saldría a la brevedad.

