Este lunes se dio a conocer el decreto mediante el cual se designaron a los integrantes de cada una de las comisiones permanentes. Sin embargo, una de ellas —la estratégica Reforma Política— no figuraba en el texto, aunque se aclaraba que sería incluida en un decreto complementario. Eso todavía no se concretó. La novedad vino acompañada por la inminente sesión prevista para el jueves, una convocatoria que contaba con las firmas correspondientes y estaba a punto de oficializarse.
A última hora del lunes, la reunión legislativa quedó descartada. Nuevamente, la vicegobernadora y presidenta del Senado, Verónica Magario, no logró los consensos políticos necesarios para conformar la comisión restante y convocar a sesionar. “Era un mamarracho sesionar sin tener Reforma Política conformada. Magario hizo bien en no convocar, pero debe ponerse a trabajar porque llevamos cinco meses sin actividad”, aseguró un legislador opositor.
La sesión buscaba solucionar un error técnico: que reasuma Diego Valenzuela como senador -luego de su fallido desembarco al gobierno Nacional- porque fue designado en comisiones estando en uso de licencia.
El primer ruido interno surgió apenas Magario dio a conocer el decreto con los nombres de los integrantes. En ese momento, La Cámpora se ocupó de aclarar que no estaban definidas las presidencias y que los cargos se votarían en la primera reunión de comisión, y no como históricamente ocurre, cuando los primeros nombres del decreto suelen ser los presidentes.
QUÉ PASÓ CON REFORMA POLÍTICA
La comisión que no se pudo conformar es estratégica. Este año se discutirán leyes que podrían cambiar el tablero político de la provincia de Buenos Aires de cara a 2027, año electoral. La Libertad Avanza ya anticipó que impulsará una reforma política integral. Entre sus propuestas figuran la eliminación de las PASO, la implementación de la Boleta Única en Papel, el rechazo a la vuelta de las reelecciones indefinidas y el avance de una ley que limite la potestad del Poder Ejecutivo para desdoblar las elecciones, trasladando esa decisión a la Legislatura.
En ese marco, los equipos técnicos libertarios también analizan modificaciones, aunque con pocas expectativas. El artículo 2 de la ley electoral 14.086, que regula las primarias en la provincia, establece que “cuando el Poder Ejecutivo Nacional convoque a elecciones primarias nacionales (…), las primarias provinciales obligatorias y simultáneas deberán realizarse en la misma fecha”. En cambio, para las elecciones generales la norma es más flexible: señala que “podrá” disponerse la convocatoria a comicios para gobernador en simultáneo con los presidenciales, aunque no se trata de una obligación.
En el oficialismo no hay acuerdo en materia electoral —como en casi ningún tema— y la interna por el control de la comisión que tratará los cambios está en su punto cúlmine. El peronismo se divide en tres grandes sectores, además de un grupo de legisladores alineados con intendentes. En el bloque mayoritario del Senado —con 24 miembros, lo que le permite alcanzar quórum propio— conviven el kirchnerismo, el kicillofismo y el massismo.

En cuanto a la Boleta Única en Papel, todos los sectores coinciden en no ceder, aunque algún “librepensador” podría acompañar, lo que no alcanzaría para que la oposición avance con el tema. Respecto de la eliminación de las PASO —actualmente suspendidas por impulso del diputado massista Rubén Eslaiman— tanto el massismo como el Movimiento Derecho al Futuro estarían dispuestos a discutirlo, aunque valoran esa herramienta como “ordenadora”. En el kirchnerismo, en tanto, no la consideran indispensable y podrían ceder.
El punto más conflictivo es la posible vuelta de las reelecciones indefinidas. Tanto el kirchnerismo como el Movimiento Derecho al Futuro están a favor, en parte porque se ponen en juego numerosas intendencias y no abundan reemplazos consolidados para los jefes comunales que no pueden renovar mandato. La principal resistencia proviene del massismo, que mantiene una postura inflexible: “Las reelecciones no vuelven con nuestros votos”.
Por eso, cada sector del peronismo busca quedarse con la presidencia de esa comisión. La Cámpora busca que Fernanda Raverta encabece, el MDF quiere que Ayelén Durán presida, el massismo mira expectante y tiene el nombre de Valeria Arata a mano por si se puede imponer.
El acuerdo aún no llegó y el Senado continúa virtualmente paralizado por una interna oficialista cada vez más expuesta.

