Más del 40 por ciento de la población argentina vive en apenas el 1 por ciento del territorio. O sea, se apiña, confluye, sobrevive en el denominado AMBA (Conurbano y ciudad de Buenos Aires). Pero además, el 93 por ciento de los argentinos tiene su residencia en ciudades. Pese a ese cuadro demográfico inapelable, el Estado parece no ocuparse de políticas de desarrollo territorial serias y a largo plazo que permitan diseñar planes estratégicos sobre esa problemática.
Un trabajo editorial realizado por el platense Luciano Scatolini, actual Secretario de Desarrollo Territorial de la Nación, junto a los expertos Juan Ignacio Duarte y Luis Baer intentan cubrir esa falencia.
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El libro “Planificar la ciudad en tiempos de desigualdad. Avances y desafíos de la planificación territorial en la post pandemia”, cuenta en primera persona, ya que sus autores son responsables de las políticas de desarrollo territorial, cuáles son las acciones y las limitaciones que tiene el Estado para reducir los desequilibrios y asimetrías que tiene nuestro territorio.
Infocielo habló con Scatolini sobre este desafío que no siempre es abordado en los discursos políticos y menos en las campañas electorales. Aún cuando, de acuerdo con los datos oficiales, alrededor de 1.1 millones de familias viven en barrios informales a lo largo y ancho de la República Argentina.
¿Este libro intenta sentar un mojón para imponer propuestas concretas sobre habitat en el pais?
La decisión de armar el libro tuvo que ver con darle continuidad a obras anteriores (Habitat, hacia un nuevo paradigma urbano 2014; Hábitat un desafío de todos 2019) que dieron cuenta de un diagnóstico de la temática, uno casi inmediatamente posterior a la sanción de la Ley de Acceso Justo al Habitat y el otro ya con cierto recorrido en el que entendíamos necesario poner en discusión su grado de avance en nuestras ciudades. Este libro en esa continuidad aporta la mirada de la acción de gobierno contada en primera persona, con virtudes y limitaciones para ejecutar las políticas. Además entendemos que es una manera de rendir cuentas a la sociedad y desafiarla para que el camino iniciado se mejore y se profundice.
¿En la gestión se hizo o se busca hacer algo de lo que plantea el libro?
Sí, claro. En dos capítulos contamos con resultados concretos los avances de dos programas novedosos como son el Plan Nacional de Suelo Urbano lanzado en 2020 y el Programa de Planificación y ordenamiento territorial de 2021. Ambos para nosotros son los cimientos en los que deberían edificarse todas las políticas públicas y la participación privada en la materia de acá en adelante.
El libro aborda, además, las disputas e intereses que dificultan modificar la correlación de fuerzas en el reparto de la renta urbana y los logros que se obtuvieron.
El nuevo libro de Luciano Scatolini, Juan Ignacio Duarte y Luis Baer, “Planificar la ciudad en tiempos de desigualdad. Avances y desafíos de la planificación territorial en la post pandemia”, contó con la colaboración de Agustín Bontempo y fue editado por Café de las Ciudades, un espacio que nació en el año 2002 a partir de una revista digital.
¿Tiene aportes o abordajes sobre lo que ocurre en La Plata?
Sí, en lo personal la Ciudad me duele, fue la Capital de provincia más planificada de la Argentina y hoy es la más desigual, con la mayor cantidad de villas y asentamientos del país. ¿Qué pasó? Seguramente la respuesta es multicausal, pero con un denominador común que ha sido la ausencia del Estado para regular el crecimiento urbano. Se puede claramente revertir porque sigue siendo una ciudad con un enorme potencial demográfico sino también porque es una ciudad que forma los mejores profesionales en la materia que deberían ser escuchados.
¿Hay caminos para revertir estas inequidades y las irregularidades que se plantean en el libro?
La vivienda digna es un derecho humano fundamental, un tercio de la población tiene distintas formas se déficit a lo que se ha agregado cómo más problemático las limitaciones de la población inquilina. Aspiramos, y este libro va en esa dirección, a que tengamos la capacidad de debatir y acordar políticas a largo plazo que salgan de la lógica de la grieta. Un buen ejemplo son los acuerdos que se lograron con las leyes RENABAP, Registro Nacional de Barrios Populares. Si logramos sostener y profundizar los criterios de generación de suelo urbano y de planificación territorial, sumado a un aumento sostenido del presupuesto y la participación del sector privado por vía del crédito estaremos en la dirección correcta para lograrlo
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