La disputa por la continuidad de la Ley de Zona Fría ha revelado una maniobra técnica que, según los especialistas, representa un doble golpe al bolsillo de los habitantes de la provincia de Buenos Aires. En diálogo con el programa Palabras más, palabras menos de LA CIELO, el referente político Alejandro “Topo” Rodríguez detalló cómo el Gobierno Nacional diseñó un sistema que obliga a los bonaerenses a financiar subsidios en otras provincias mientras pierden sus propios beneficios territoriales.
Para el exfuncionario, el fundamento de la zona fría es una cuestión de salud y ambiente, no de ingresos. Los datos técnicos son elocuentes: un hogar en zona fría consume anualmente un 94% más de gas que uno en zona templada (1052 m³ frente a 542 m³). Si se analiza exclusivamente el gasto en calefacción, vital para la salud de niños y adultos mayores, el consumo es casi el triple, alcanzando los 508 m³ anuales frente a los 181 m³ de las regiones sin este beneficio.
El aumento del cargo extra: de 7,5% a 11,25%
La verdadera “trampa” denunciada por Alejandro “Topo” Rodríguez reside en el fondo fiduciario que financia estos descuentos. En 2021, el cargo adicional que pagaban todos los usuarios en su factura era del 5,44%. Con la llegada de Javier Milei, ese porcentaje ya subió al 7,5%, pero la nueva ley permite que el Ejecutivo lo eleve hasta un 11,25%.
“La novedad, el regalito que trae esta ley, es que permite aumentar ese cargo adicional para el fondo de descuento: puede aumentar hasta un 50% más”, advirtió el dirigente en LA CIELO. Esto significa que miles de hogares bonaerenses que dejen de percibir el beneficio por el nuevo criterio de ingresos, verán de todas formas un incremento en su factura para sostener los descuentos en regiones como la Patagonia, donde el subsidio se mantiene sin importar el nivel de ingresos del usuario.
8 de cada 10 bonaerenses no reciben el subsidio
Frente al discurso oficial que tilda a estos beneficios de “populistas” o “universales”, Rodríguez aportó cifras que demuestran una segmentación territorial ya existente y rigurosa. De los 6,5 millones de hogares que tiene la provincia de Buenos Aires, solo 1.240.000 reciben el descuento por zona fría.
“Ocho de cada 10 hogares bonaerenses no reciben el descuento por zona fría. Por lo tanto, está totalmente focalizado con una segmentación territorial”, sentenció el entrevistado. Para el analista, intentar aplicar una redistribución mediante tarifas en lugar de impuestos es un error conceptual que solo busca asfixiar a los sectores medios y trabajadores de la provincia.
Para graficar lo que define como una “brutalidad o maldad”, el exministro comparó el impacto del nuevo “Subsidio Energético Focalizado” en distintas geografías. Mencionó el caso de un residente de Puerto Madryn con ingresos de 10 millones de pesos mensuales que mantendrá su descuento por el solo hecho de vivir en la Patagonia.
En contraste, un hogar de cuatro personas en Tandil, donde tres integrantes trabajen y sumen ingresos por 4,5 millones de pesos, perderá el beneficio por superar el tope de tres canastas básicas impuesto por la Casa Rosada. “Desde todo punto de vista es una irracionalidad está hecho con un sentido de la decisión estrictamente ideológico”, concluyó Alejandro “Topo” Rodríguez, instando a trabajar para recuperar esta legislación de cara al futuro.

