Carlos Bianco, jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires, minimizó hoy la efectividad económica de una posible rebaja generalizada de salarios de la clase política, tal como viene reclamando un sector de la dirigencia y de la sociedad con sucesivos cacerolazos. También puso en dudo la espontaneidad y legitimidad del reclamo, ya que lo calificó como mezcla de “operación” y de “ignorancia”.
“Hay una parte del cacerolazo debe ser operación y otra ignorancia”, analizó el funcionario de Axel Kicillof en diálogo El Destape Radio, durante el programa “Habrá consecuencias”.
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No obstante, no se opuso tajatemente a la medida aunque consideró que sería algo “simbólico”. En ese sentido, planteó que “si el problema es el sueldo, que se ponga un límite a los sueldos de todos“.
“Nosotros estamos laburando 16 horas, a veces sin comer, con mucha responsabilidad. La política hoy no la está pasando bien, está dando respuesta para solucionar esto”, agregó.
“El accionar del presidente y los funcionarios está muy bien visto y al otro día hay un cacerolazo diciendo que ganamos mucho. Es inentendible. Hay mucha fantasía de cuánto ganan los funcionarios”, sostuvo.
La respuesta de la gestión de Kicillof, expresada por Bianco, contrasta con la postura que hoy mostraron desde el Gobierno nacional, que evitó llevar la polémica al campo de la confrontación pública.
Por ejemplo, el canciller Felipe Solá, evitó salir al cruce esta mañana cuando fue consultado sobre si entendía en ese movimiento intecionalidad política para esmerilar la imagen de Alberto Fernández.
“Me preocupo mucho más del coronavirus y los argentinos en el exterior. Yo contesto unos 150 mensajes por día porque se fue pasando mi teléfono. Y además vivo en General Rodríguez y no oigo los cacerolazos”, respondió el exgobernador en diálogo con La Cielo FM 103.5.
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