La decisión del Gobierno nacional de recurrir a servicios de computación en la nube de grandes empresas tecnológicas como Amazon y Google para almacenar y procesar información pública abrió un debate sobre el control estatal de los datos y la dependencia de proveedores privados. Desde la Provincia de Buenos Aires cuestionaron esa estrategia y marcaron una diferencia con el modelo que viene desarrollando la gestión de Axel Kicillof.
En diálogo con INFOCIELO, la subsecretaria de Gobierno Digital bonaerense, Sandra D’Agostino, defendió la decisión de la Provincia de mantener su infraestructura propia y advirtió sobre los riesgos de concentrar información estatal en nubes privadas. “Lo importante es definir y decidir quién gobierna la tecnología, quién gobierna los datos y dónde permanece la capacidad de decisión”, sostuvo.
La funcionaria aclaró que la postura bonaerense no implica rechazar a las grandes compañías tecnológicas. “Mi posición no es estar en contra ni de Google, ni de Amazon, ni de Microsoft, porque también trabajamos con las empresas”, señaló. Sin embargo, marcó una diferencia de fondo con la estrategia que atribuyó al Gobierno nacional: “Si vos tenés todos los datos y toda la tecnología en nubes privadas, quedás atado a un proveedor”.
En ese sentido, D’Agostino cuestionó la idea de que modernizar el Estado implique necesariamente recurrir a infraestructura de compañías privadas. “Nosotros en la Provincia de Buenos Aires tenemos un modelo totalmente distinto y entendemos que modernizar el Estado no significa tercerizar su inteligencia”, afirmó.

Qué riesgos implica alojar datos públicos en empresas extranjeras
La discusión adquiere especial relevancia por el tipo de información que administra el Estado. En el caso bonaerense, la infraestructura propia permite almacenar y procesar desde documentación administrativa hasta información vinculada con salud, trabajo y otros servicios públicos.
Para D’Agostino, uno de los principales problemas de depender de un único proveedor es el denominado vendor lock-in, es decir, la situación en la que un organismo queda tecnológica y operativamente cautivo de una empresa.
“Hay uno que se conoce como Vendor Lock-in, que es quedar cautivo de un proveedor”, explicó. Y planteó un escenario concreto para graficar el riesgo: “Porque si vos tenés los datos, por ejemplo, en Amazon, en Brasil, y tenés algún problema legal, ¿dónde es el litigio con los tribunales de Brasil?”.
La funcionaria también puso en duda el lugar en el que se encuentran determinados datos de organismos nacionales. “Me gustaría saber dónde están los datos de Renaper, ¿sabés? Que tengo mis dudas, tengo mis dudas si no están en Amazon en Brasil”, expresó.
Más allá de ese caso puntual, D’Agostino sostuvo que el problema central pasa por la capacidad del Estado para garantizar la protección de la información bajo su responsabilidad. “El Estado tiene que velar por la integridad, la confidencialidad, la seguridad de los datos”, afirmó. Y agregó: “Si vos dependés de una empresa, solo de una empresa, quedás cautivo. Nosotros, aclaro, que trabajamos con todas las empresas. Pero el control, la decisión estratégica, la tenemos desde la Provincia de Buenos Aires”.
La crítica de la Provincia a la estrategia de Nación
Consultada sobre si el Estado puede desarrollar y sostener infraestructura propia para evitar esa dependencia, D’Agostino respondió que la experiencia bonaerense demuestra que es posible. “Nosotros lo demostramos cuando inauguramos el Data Center en Gonnet”, afirmó. Para la funcionaria, además de los recursos económicos, hace falta una decisión política para sostener ese tipo de infraestructura.
“Primero tenés que tener un apoyo político y, bueno, nuestro gobernador es quien impulsa y nosotros, por supuesto, comulgamos con la misma idea de soberanía. En nuestro caso particular, como dije anteriormente, de soberanía de datos”, señaló.
D’Agostino también fue consultada sobre los motivos que llevaron al Gobierno nacional a avanzar en la contratación de servicios de empresas privadas, teniendo en cuenta que el Estado cuenta con infraestructura tecnológica propia a través de ARSAT. “No sé por qué tomaron esta decisión porque el Gobierno Nacional tiene ARSAT”, respondió. Y agregó: “Así como nosotros hicimos la nube para los organismos de la Administración Pública de la Provincia de Buenos Aires y también para municipios, también estamos dando a municipios, ya tienen ARSAT, entonces pueden tener la nube propia en ARSAT”.
Asimismo, la funcionaria cuestionó la falta de información sobre los proyectos tecnológicos que lleva adelante Nación. “No conocemos qué proyectos, no conocemos proyectos de tecnología del Gobierno Nacional. ¿Convenios con empresas privadas? Sí. Pero proyectos importantes, por ejemplo, nosotros desde el año 2024 que estamos trabajando muy fuerte en lo que es Inteligencia Artificial”, afirmó.
En esa línea, marcó otra diferencia entre ambas administraciones: “Nosotros hablamos de Inteligencia Artificial Soberana, porque justamente sin soberanía de datos no tenés Inteligencia Artificial Soberana”.
El Data Center de Gonnet: la apuesta bonaerense por una nube propia
La infraestructura que D’Agostino utiliza como principal contraste con la estrategia nacional es el Centro de Procesamiento de Datos inaugurado en 2024 en el predio de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), en Gonnet. La obra permitió a la Provincia contar con una nube propia para brindar servicios a organismos de la administración pública bonaerense. Según explicó la funcionaria, actualmente el Data Center presta servicios a 52 áreas de informática de distintos organismos.
Allí se alojan sistemas vinculados con áreas sensibles de la gestión pública. “En el Data Center tenés desde los sistemas de IOMA, de Historia Clínica Digital, multas de tránsito, todo lo que es Ministerio de Trabajo. GDEBA es el sistema de gestión documental”, detalló D’Agostino.
El ejemplo de la Historia Clínica Digital fue utilizado por la funcionaria para remarcar la importancia que, desde su perspectiva, tiene mantener bajo infraestructura estatal determinada información. “Fíjate que te estoy hablando de datos muy sensibles, como son los de Historia Clínica Digital. Y esos están en el Data Center nuestro. No podemos tener la Historia Clínica Digital en Amazon en Brasil, estamos en contra de eso”, afirmó.
La Provincia sostiene así un esquema en el que las empresas privadas pueden continuar siendo utilizadas para necesidades específicas, pero sin que eso implique delegar el control estratégico de los datos. “Puede haber alguna cosa, algún procesamiento muy puntual que necesite mucho más consumo de infraestructura, no lo tenés en el momento, y digas, bueno, no sé, Google o Amazon te puede dar durante un mes un procesamiento de High Computing o ese tipo de cosas, pero lo importante es dónde están los datos”, explicó D’Agostino.
Datos, inteligencia artificial y una discusión que Nación todavía no transparenta
La discusión sobre el almacenamiento de información pública adquiere una nueva dimensión con el avance de la inteligencia artificial. Para la Provincia, la capacidad de desarrollar estas tecnologías también depende de quién controla los datos y la infraestructura sobre la que se procesan.
Desde 2024, Buenos Aires viene trabajando en herramientas y criterios para la incorporación de inteligencia artificial en el Estado, con una estrategia que D’Agostino define como de “Inteligencia Artificial Soberana”. La funcionaria vinculó ambos debates de manera directa: “Sin soberanía de datos no tenés Inteligencia Artificial Soberana”.
En paralelo, cuestionó que la administración nacional no haya expuesto públicamente, según su conocimiento, proyectos tecnológicos de una magnitud comparable a los desarrollados por la Provincia. “No me cruzo con funcionarios de la Administración Nacional que estén exponiendo. No, para nada”, sostuvo.
Para la Provincia, el debate no pasa entonces por una oposición absoluta a Amazon, Google o Microsoft, sino por el lugar que ocupan esas compañías en la arquitectura tecnológica del Estado y por quién conserva la capacidad de decisión sobre la información pública.
“Nosotros hablamos desde que estamos en la gestión con Axel Kicillof de conceptos de soberanía en todo sentido”, resumió D’Agostino. “En el caso particular nuestro de la Subsecretaría de Gobierno Digital hablamos de soberanía tecnológica y soberanía de datos. Y soberanía significa tener capacidad de elegir”.

