La primera negociación salarial para los empleados públicos nacionales volvió a exhibir las diferencias entre los principales gremios estatales. El Gobierno de Javier Milei ofreció en paritarias una recomposición del 6,6% distribuida en tres meses y un bono extraordinario de $50.000 para agosto. Mientras la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) avaló la propuesta, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) la rechazó de manera categórica.
La oferta oficial para los trabajadores alcanzados por el Convenio Colectivo de Trabajo 214/06 contempla un incremento del 2,4% desde junio, otro 2,2% a partir de julio y un 1,9% adicional en agosto. A eso se suma un pago extraordinario por única vez de $50.000 durante el último mes del esquema.
La aceptación de UPCN permitió al Gobierno cerrar formalmente la negociación, aunque la decisión de ATE dejó en evidencia el malestar de una parte importante de los trabajadores estatales frente a la evolución de los salarios durante los últimos años.
ATE rechazó la propuesta
Desde ATE calificaron la oferta como insuficiente y cuestionaron el funcionamiento actual de las negociaciones salariales en el Estado nacional.
“La propuesta es vergonzosa. La paritaria supo ser un ámbito de negociación, una herramienta para transmitir lo que les pasa a las y los trabajadores del Estado, pero hoy es un simple trámite“, afirmó la secretaria general adjunta del gremio, Mercedes Cabezas.
La dirigente sostuvo que el incremento ofrecido es “casi simbólico” y aseguró que no alcanza para revertir el deterioro salarial acumulado. En esa línea, el sindicato señaló que durante el período paritario anterior los aumentos sumaron 21%, mientras que la inflación alcanzó el 33,2%, lo que implicó una pérdida del poder adquisitivo de 12,2 puntos porcentuales.

Según los datos difundidos por ATE, el deterioro salarial acumulado durante la gestión de Javier Milei ya supera el 40%, situación que, aseguran, impacta de manera directa sobre las condiciones de vida de los trabajadores estatales.
La situación de los trabajadores
Cabezas también advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesa el sector. “La realidad es que las y los trabajadores desde hace más de un año no pueden llegar a fin de mes ni cubrir las necesidades básicas; esto es insostenible”, sostuvo.
La dirigente agregó que numerosos empleados públicos se encuentran endeudados y con dificultades para afrontar compromisos financieros asumidos para sostener sus gastos cotidianos.
Finalmente, cuestionó uno de los argumentos que, según ATE, suele plantear el Gobierno frente a los reclamos salariales. “Muchas veces la respuesta que recibimos es que migren al ámbito privado, pero la verdad es que el mercado tampoco los toma”, concluyó.
De este modo, la nueva paritaria estatal comenzó con una postal repetida durante los últimos años: una oferta salarial aceptada por UPCN y rechazada por ATE, en medio de una disputa que combina la discusión por los ingresos con los cuestionamientos al rumbo de la administración pública nacional.

