El paro docente convocado para el 2 de marzo abrió un fuerte frente de críticas contra el gobernador Axel Kicillof, en lo que marca un hecho inédito desde que asumió la conducción de la provincia de Buenos Aires: es la primera vez que el ciclo lectivo no comienza en tiempo y forma bajo su gestión.
Desde distintos bloques opositores coincidieron en cuestionar tanto la política salarial como la gestión educativa del Ejecutivo provincial, y apuntaron también contra el rol de los gremios.
El jefe del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Carlos Curestis, fue tajante cuando INFOCIELO le consultó sobre el paro e indicó: “Los chicos no pueden ser rehenes de los sindicatos y las políticas económicas del gobierno de Kicillof”, sostuvo. Y agregó: “Los niños y jóvenes de toda la provincia deben comenzar y tener su ciclo lectivo en tiempo y forma”.
Curestis también puso el foco en la infraestructura escolar: “Las condiciones edilicias de las escuelas de la provincia de Buenos Aires son deplorables”, afirmó. Según detalló, cada invierno se suspenden clases por falta de estufas y en verano no funcionan ventiladores, mientras que “sillas y pupitres” están en estado “lamentable”. En ese marco, cuestionó que el gobernador “prefiere crear un INCAA con un presupuesto de más de 650 millones de pesos”.
CRÍTICAS POR GASTO EN PROPAGANDA Y PÉRDIDA SALARIAL
Desde su cuenta de X, el diputado Juanes Osaba, también de La Libertad Avanza, apuntó contra el gasto en comunicación oficial: “Entre Kicillof que se gasta $57.565 millones en propaganda para tapar el desastre que está haciendo en la Provincia y los gremios con Baradel a la cabeza que extorsionan cada marzo, se llevan puesta la educación de nuestros hijos”, expresó.
“Para el relato hay plata, para educación no”, añadió el legislador, y remarcó que “no podemos seguir siendo rehenes de los mismos de siempre”.
En tanto, el presidente del bloque UCR-Cambio Federal, Diego Garciarena, en diálogo con INFOCIELO, enmarcó el conflicto docente dentro de una problemática más amplia. Según explicó, “el problema docente se enmarca dentro de la crisis salarial de la administración pública de la provincia de Buenos Aires”, que también afecta al Poder Judicial y a la Policía.
Garciarena aseguró que “los salarios han perdido mucho poder adquisitivo en la provincia” y que en los últimos años el peso del gasto en sueldos dentro del presupuesto fue disminuyendo. “Es la provincia que más ha ajustado salarios a la baja”, afirmó, y vinculó esa caída con el malestar creciente del sector docente.
“LLEGAMOS A MARZO CON LA MISMA INCERTIDUMBRE DE SIEMPRE”
Desde el bloque HECHOS – UCR Identidad, el senador Marcelo Leguizamón cuestionó la falta de previsión del Ejecutivo: “Las clases terminan en diciembre y llegamos a marzo en esta discusión”, señaló. Y agregó: “Llegamos al 2 de marzo con la incertidumbre de saber si empiezan o no, mientras el gobierno tuvo dos meses y pico para solucionar el tema”.
Por su parte, la diputada radical Priscila Minnaard, consultada por INFOCIELO, expresó su preocupación tanto como legisladora como madre. “La docencia está desgastada. La pandemia castigó a los docentes y a los niños”, sostuvo.
Minnaard advirtió que “la práctica de la docencia ha cambiado enormemente en los últimos años y lo único que no cambia es el salario y las condiciones”. Además, cuestionó que no exista “un debate político real que traiga solución a la situación de los docentes en la provincia de Buenos Aires”.
La legisladora también fue crítica con los gremios: “Siguen creando cargos y licencias gremiales que envician el sistema educativo, pero los docentes al bolsillo se llevan cada vez menos plata”, afirmó.
En ese contexto, el paro docente expone el conflicto salarial y deja en el centro de la escena la gestión educativa bonaerense de Axel Kicillof en un año bisagra para sus aspiraciones a la presidencia en el 2027. La oposición en la Legislatura habló, y dejo una pista de lo complicado que será el año legislativo para Calle 6.

