Las lluvias registradas durante la tarde del domingo llevaron algo de alivio a las zonas más castigadas por los incendios forestales en la Patagonia, aunque especialistas y brigadistas coinciden en que las precipitaciones no fueron suficientes para contener el avance del fuego. La amenaza sigue latente en puntos clave de la Comarca Andina y en áreas cercanas a El Bolsón, en el límite entre Río Negro y Chubut.
Según datos oficiales y relevamientos de organismos ambientales, en lo que va de la temporada se perdieron más de 21 mil hectáreas de bosque nativo en la región patagónica. Más de la mitad de esa superficie corresponde a Chubut, donde la situación continúa siendo crítica. En esa provincia, un brigadista y un voluntario permanecen internados con quemaduras graves, que afectan al 54% y al 20% de sus cuerpos, respectivamente.
Las precipitaciones alcanzaron localidades como Esquel, El Hoyo, Epuyén, Rincón de Lobos y Bariloche. Sin embargo, desde el Parque Nacional Los Alerces advirtieron que se trató de lluvias leves. Para lograr una contención efectiva del incendio, explicaron, sería necesario un aporte hídrico sostenido de al menos entre 20 y 30 milímetros. Aunque la humedad elevada puede reducir momentáneamente la intensidad de las llamas, los focos subterráneos continúan activos y podrían reavivarse cuando las condiciones climáticas vuelvan a secarse.
El primer pronunciamiento de Milei
En ese contexto, y tras varios días de silencio oficial, el presidente Javier Milei se refirió públicamente por primera vez a los incendios. Lo hizo al replicar en redes sociales un extenso comunicado del Gobierno nacional, difundido en el único momento medianamente favorable desde que se iniciaron los focos más graves.
El texto destaca el despliegue de un “operativo federal de combate contra los incendios forestales” y subraya que 22 de los 32 incendios registrados se encuentran extinguidos, atribuyendo ese resultado al accionar de 295 brigadistas. El comunicado detalla la intervención de distintos organismos nacionales, entre ellos la Agencia Federal de Emergencias, la Administración de Parques Nacionales, los ministerios de Defensa, Capital Humano y Salud, además del apoyo logístico de Vialidad Nacional, fuerzas de seguridad y aportes de empresas como YPF, Aerolíneas Argentinas y el Banco Nación.
El pronunciamiento presidencial llegó en un escenario marcado por fuertes cuestionamientos al silencio previo del Ejecutivo frente a una emergencia ambiental de gran magnitud. Las redes sociales, ante el silencio de los grandes medios y del Gobierno, dejan día a día registros dramáticos del avance de las llamas sobre bosques y poblaciones, que una y otra vez alertan sobre la falta de recursos para hacer frente al fuego.
Incluso proliferan testimonios que hablan de una decisión explícita de la administración de permitir el avance del incendio, especialmente en Chubut, mientras era controlable. El fantasma de los negocios inmobiliarios, a expensas de la eliminación de leyes que protegían el codiciado ambiente patagónico, quedó latente.
Milei llegó incluso a repostear una foto, hecha con inteligencia artificial, que lo muestra saludando a un bombero. Una exageración, teniendo en cuenta que el Presidente nunca visitó el área afectada sino que ni siquiera dirigió un mensaje a los brigadistas en medio de la crisis forestal.


