El empresario de medios y periodista Daniel Hadad paso por el programa “WiFi” de A24, donde repasó sin filtro el estado del Gobierno de Javier Milei, el vacío de talento en la dirigencia argentina y su propio futuro, todavía envuelto en el misterio. “No lo sé, te soy sincero”, respondió cuando le preguntaron de frente si será candidato en 2027, aunque la frase le quedó chica al resto de una charla cargada de definiciones.
Porque si de algo no esquivó el bulto fue de la crítica al humor social que, según describió, atraviesa el país: “Me impresiona que en las mediciones de ánimo social lo primero que sale es desesperanza y lo segundo tristeza”. Una foto incómoda para un oficialismo que celebra la baja de la inflación como principal activo de gestión.
Sarmiento como faro: la “revolución” educativa
El comunicador dedicó buena parte de la entrevista a insistir con que la Argentina necesita, con urgencia, una revolución educativa a la altura del desafío tecnológico global: “Así como un día en la Argentina tuvimos un Sarmiento que hizo la única revolución posible en estos tiempos, la revolución educativa“, planteó, antes de enumerar el diagnóstico: “No puede ser que tengamos 24 currículas diferentes en todo el país, no puede ser que los maestros no estén más capacitados“. Y pidió correr el eje de la discusión: “No hay que enojarse con los maestros, hay que ayudarlos a capacitarse; no hay que enojarse con los chicos que reprueban la prueba Pisa“.
Luego lo ejemplificó con una vivencia personal: “la semana pasada estuve en una universidad nacional y no puede ser que un investigador que desarrolla algo que terminará en una patente millonaria cobre 1.200.000 pesos”. Y fue llamativamente elogioso hacia el (tan vilipendiado por los libertarios) sector de la ciencia: “Los científicos del CONICET merecen respeto y hoy no lo tienen”.
Hadad también salió a cruzar cualquier intento de motosierra sobre la universidad pública: “Podemos estar de acuerdo en que hay que auditarlas, pero no podés pelearte con la universidad, que es lo que permite el ascenso social”. Y advirtió sobre el riesgo de vaciamiento: “Si el gobierno se enoja y ‘cierra el caño’, los buenos profesores se van a las privadas y jodemos a la educación pública”.
Las dos “E” que, según él, le faltan al Gobierno
Uno de los pasajes más filosos de la charla llegó cuando Hadad cuestionó el estilo de comunicación del oficialismo hacia quienes peor la están pasando. Sin nombrarlo en principio, pero aludido luego por Wiñazki, apuntó contra el ministro de economía Luis Caputo por la frase “nadie te puso una pistola en la cabeza para que tomes el crédito”: “Eso es falta de respeto. Faltan dos cosas que empiezan con ‘E’: Escucha y Empatía”.
El empresario fue más allá y describió el costado más crudo de la economía real, lejos del relato oficial: “Cuando caminás el Gran Buenos Aires ves cuadras céntricas vacías, con gente tratando de vender y muy pocos comprando. Las ventas de supermercado están un 20% abajo y son lo elemental, la comida. Venta de autos 13% abajo, fábricas que cierran”. Y fue contundente con el mensaje que, a su juicio, el Gobierno le debe a la sociedad: “La respuesta a eso no puede ser ‘pasó siempre’, porque no es empática”.
IA: la deuda pendiente de la política argentina
Otro de los ejes que atravesó toda la entrevista fue la inteligencia artificial, un tema que Hadad conoce de cerca: hace tres años fundó en Estados Unidos una empresa de IA aplicada a medios que hoy vende en parte a un grupo internacional. “Si lo hacemos nosotros, ¿cómo puede ser que Argentina con todo su talento no esté desarrollando cosas así?”, se preguntó.
Y disparó munición gruesa contra la dirigencia en su conjunto, oficialismo y oposición incluidos: “Me asusta el nivel intelectual de algunos legisladores: cuando les preguntás qué es un LLM, que es la base del ‘GPT’, y lo que está revolucionando el mundo, te miran como diciendo ‘¿de qué me habla?'”.
El runrún de la candidatura que crece en el círculo rojo
Aunque evitó confirmar nada, Hadad tampoco lo descartó del todo. “Hablar de una candidatura hoy sería una irresponsabilidad, falta mucho y las campañas se hacen en seis meses”, explicó, aunque confirmó un dato que alimenta las especulaciones: “Estoy preparando mi regreso definitivo para antes de fin de año”. Teniendo en cuenta que vive en Estados Unidos desde hace 5 años, esa afirmación parece todo un gesto.
El dueño de Infobae ya aparece en el radar de las mediciones porteñas: según reveló Perfil, hoy mismo, en las encuestas de intención de voto para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad su nombre hace “mirar de reojo” la continuidad de Jorge Macri, en un escenario donde su figura empieza a sumar volumen propio para, por ahora, los porteños, en donde su índice de conocimiento social es más alto que en el interior.

Consultado sobre otros posibles candidatos, eligió para elogiar a un “outsider” ajeno a la política tradicional: “Creo que Jorge Brito sería un gran candidato. Es un tipo muy centrado que tiene todo para dedicarse al país”. Sobre el peronismo, fue más escéptico todavía: “¿Cuál es el peronismo? ¿El de Grabois, el de Máximo, el de Massa o el de Pichetto?”.
Hacia el final, Hadad recurrió a la memoria familiar para graficar su dilema. “Mi abuelo Antonio llegó con nada y educó a seis hijos; tal vez él me diría ‘no seas cobarde’, pero no lo tengo claro”, confesó, dejando la puerta apenas entreabierta.
Lo cierto es que, se meta o no en la política partidaria, Hadad ya instaló una agenda propia: educación, inteligencia artificial y una advertencia de fondo sobre la desconexión entre la dirigencia y una sociedad que, según sus propias palabras, hoy mide primero desesperanza y después tristeza.

