El momento en que dos delincuentes armados asaltaron al dueño de una distribuidora de bebidas en San Justo terminó desatando una tragedia. Mientras los ladrones intentaban llevarse el bolso con $2,5 millones, uno de los empleados salió en defensa de su jefe y se convirtió en el blanco de un disparo.
El trabajador era Diego Aguirre, de 27 años, quien murió en el lugar luego de recibir una bala calibre .45. Había sido padre apenas dos meses antes.
Todo sucedió en inmediaciones de León Gallo y Ruta 3, cuando el propietario del comercio se disponía a subir a su camioneta con el dinero. Los asaltantes lo sorprendieron y le exigieron que entregara el bolso.
Aguirre vio la escena e intentó intervenir. Corrió para auxiliar al hombre y, en medio del enfrentamiento, uno de los delincuentes disparó. El proyectil atravesó primero una de sus manos, siguió hacia el pecho, salió por la zona de la axila y quedó alojado en el otro brazo. Los investigadores creen que la lesión en la mano pudo producirse cuando intentó cubrirse.
Fue una sola herida, pero suficiente para provocarle la muerte.
Después del asesinato, los autores escaparon en un Fiat Siena gris y contaron con otro vehículo como apoyo. Las cámaras de seguridad fueron determinantes para seguir el recorrido de la banda: el Siena terminó abandonado en Madariaga al 3800, con una patente falsa. Además, se comprobó que había sido robado el 29 de junio en Aldo Bonzi.
El vehículo dejó una pista que ahora será sometida a peritajes. Policía Científica encontró una huella dactilar en uno de los vidrios, que será cotejada con los perfiles de los sospechosos.
La fuga continuó a bordo de un Renault Logan. Los investigadores siguieron sus movimientos hasta un boliche ubicado sobre avenida Arturo Illia al 2400. Allí, en el Shisha Bar Club, fueron detenidos cinco hombres.
LOS DETENIDOS
Entre los acusados aparecen dos personas vinculadas a fuerzas de seguridad. Uno es Gabriel Alejandro Miranda, de 41 años, bombero con estado policial destinado en la estación central de Villa Crespo. El otro es Matías Nahuel Díaz, de 25, cadete de la Escuela Juan Vucetich y próximo a egresar como agente de la Policía Bonaerense.
También quedaron detenidos Sergio Díaz, de 32 años, señalado como quien manejaba el Logan; Marcos Antonio González Martínez, de 27, de nacionalidad paraguaya; y Javier Bartolomé Díaz, de 54.

Durante la requisa del Renault Logan apareció otro elemento que quedó bajo la lupa: un arma reglamentaria que estaba a cargo de Miranda.
La investigación está a cargo del fiscal Diego Rulli, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza. Los cinco sospechosos fueron puestos a disposición de la Justicia y serán indagados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda.
Ahora los investigadores buscan establecer con precisión cómo se organizó el robo, qué función cumplió cada detenido y quién fue el responsable del disparo que terminó con la vida del joven que intentó defender a su jefe.

