La llegada de las primeras nevadas a la provincia de Buenos Aires puso de manifiesto la vulnerabilidad de los distritos del interior frente a la política de recortes de subsidios energéticos por parte del Gobierno de Javier Milei, ponderada en última hora por el flamante vocero presidencial.
En diálogo con el programa Palabras más, palabras menos de LA CIELO, la intendenta de Tornquist, Estefania Bordoni, describió un escenario crítico marcado por temperaturas de -4 grados y un aumento exponencial en la necesidad de asistencia básica para calefacción.
Según la jefa comunal, el debate sobre la eliminación de los beneficios de la “zona fría” en el Senado ignora las condiciones climáticas adversas que atraviesa el sur bonaerense, una región que el gobierno considera como “templada”.
Para la mandataria municipal, la mirada centralista de la gestión de Javier Milei desconoce la logística necesaria para sostener la vida en distritos serranos. Estefania Bordoni detalló que, ante las alertas por bajas temperaturas, la comuna debe desplegar maquinaria y sal en rutas como el Abra de la Ventana para evitar el congelamiento de la calzada. “Desde un Excel en Capital es muy difícil gobernar para todos; invito al vocero a que venga a vivir tres días lo que es el frío acá”, disparó, en referencia a las justificaciones oficiales que catalogan a estas regiones como zonas “templadas”.
Más frío que en la Patagonia
La intendenta enfatizó que la zona fría no es una concesión arbitraria, sino un derecho conquistado debido a que las temperaturas son, en muchos casos, inferiores a las de la Patagonia. La preocupación central radica en el impacto que el tarifazo tendrá sobre el motor económico local: el turismo y la producción. Estefania Bordoni advirtió que, si los prestadores de cabañas deben aumentar cuatro veces sus valores para cubrir los costos de energía, la actividad se volverá inviable.
“A una familia que no puede pagar porque se le juntaron dos boletas de luz le llegan 500.000 pesos; eso más el alquiler y vivir es imposible para un laburante”, graficó la intendenta sobre la situación de los vecinos de Sierra de la Ventana y la localidad cabecera. Esta realidad está empujando a comerciantes y pymes a una situación límite, donde la única opción parece ser el cierre de establecimientos ante la imposibilidad de trasladar los costos a los precios.
Se triplicó la demanda de ayuda
Uno de los indicadores más alarmantes de la crisis es el desborde de los programas de asistencia municipal. La intendenta reveló que el Plan Calor, mediante el cual la comuna entrega leña a familias vulnerables, sufrió una presión sin precedentes este invierno. Mientras que en años anteriores se asistía a unas 150 familias en la localidad de Tornquist, este año la cifra ya superó las 400 familias.
Esta demanda social recae directamente sobre las arcas de la Municipalidad y la Provincia de Buenos Aires, ante lo que Bordoni definió como una “total insensibilidad” del Ejecutivo nacional. “El eslogan de ellos es ‘arréglense como puedan’ y somos nosotros los que le ponemos el pecho a esta demanda; es tristísimo ver a jubilados que no tienen acceso a herramientas ni salud para cortar leña y la están pasando mal”, lamentó.
Asfixia económica y falta de interlocutores
Finalmente, la jefa comunal denunció una acefalía funcional en el Gobierno Nacional que impide cualquier tipo de gestión para las obras públicas o subsidios. Según su testimonio, la rotación constante de funcionarios y las renuncias cada diez días generan un vacío de poder que termina “asfixiando” económicamente a los municipios del interior.
“No tienen funcionarios, lo único que hacen es recortar, fundir todo y asfixiar a los municipios; si a este gobierno no le importa la gente laburante, no le importa el interior”, concluyó Estefania Bordoni. La intendenta ratificó que continuará trabajando junto a otros pares de la provincia para defender la vigencia de la zona fría y evitar que el salario de los bonaerenses se diluya íntegramente en el pago de servicios básicos en zonas de clima hostil.

