El Clásico Platense tuvo una de esas jugadas que quedan dando vueltas después del partido. Sobre todo, después de un encuentro que tuvo dos expulsiones para Gimnasia, una muy clara y otra en la que el árbitro Yael Falcón Pérez se apresuró en sacar la segunda amarilla. Justamente, el protagonista de esa acción fue Germán Conti con Aldofo Gaich. Una situación parecía a la que se dio en el primer tiempo, cuando el propio delantero de Gimnasia cometió una dura infracción sobre el defensor del Lobo en el inicio mismo del partido. Y que luego todo el Mundo Tripero reclamó.
La acción no pasó inadvertida. Gaich fue con fuerza a disputar la pelota y terminó impactando sobre el jugador del Lobo, que quedó tendido en el césped. Los futbolistas de Gimnasia inmediatamente rodearon al árbitro Yael Falcón Pérez, reclamando la falta. Pero la protesta fue más allá: la gran pregunta que quedó instalada fue si la entrada ameritaba algo más que una simple falta. ¿No era, de mínima, amarilla para el delantero? De hecho, fue más leve la falta de Conti al Tanque que derivó en su expulsión que esta situación que Falcón Pérez desestimó, ¿acaso porque recién empezaba el Clásico?
Como fuera, ahí aparece uno de los grandes debates de la tarde en UNO. Porque si el árbitro interpretaba que la acción había sido con una intensidad y una temeridad suficientes como para poner en riesgo la integridad física del rival, hasta pudo ser tarjeta roja. Y eso hubiera cambiado el partido por completo, pero en este caso a favor de Gimnasia. Y no como sucedió luego.
El reclamo del Lobo, entonces, no quedó solamente en la jugada puntual. En Gimnasia sintieron que esa decisión podía haber marcado un antes y un después de las expulsiones en el Clásico.
Por las redes del Lobo, fue una jugada que se viralizó enseguida. Falcón Pérez tomó su decisión y el partido siguió, pero la imagen de Gaich y el reclamo de todo Gimnasia quedaron como una de las postales polémicas de la tarde. ¿Era para amarilla o la acción merecía directamente al menos una revisión del VAR? Lo que sí, no debió quedar como una simple falta…

