La empresa Aluar, principal productora de aluminio de la Argentina, avanza con la construcción del nuevo parque solar fotovoltaico en la localidad de Abasto, partido de La Plata, una iniciativa que refuerza la presencia industrial de la compañía en la provincia de Buenos Aires, y que también la posiciona dentro del mapa de los grandes proyectos de generación renovable del país.
El emprendimiento se desarrollará sobre unas 55 hectáreas y contará con 44.550 paneles solares, capaces de generar alrededor de 55.000 MWh anuales. La energía producida será incorporada al Sistema Argentino de Interconexión y formará parte de la estrategia de diversificación energética que la empresa viene desplegando desde hace varios años. El volumen es equivalente al consumo de más de 20.444 hogares.

Se trata de una inversión de relevancia para la capital bonaerense, que suma un nuevo proyecto de infraestructura energética en una zona históricamente vinculada a la actividad productiva y logística.
La Secretaría de Energía autorizó en marzo el ingreso de Aluar Aluminio Argentino al MEM como agente generador para el Parque Solar Fotovoltaico Aluar Abasto. La resolución establece que la central tendrá una potencia de 24 MW y se conectará al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en barras de 33 kV de la Subestación Transformadora Kaiser, bajo jurisdicción de la Empresa Distribuidora La Plata (EDELAP).
La iniciativa permitirá transformar la radiación solar de la región en electricidad renovable, ampliando la capacidad de generación limpia de la compañía.
La Plata gana protagonismo en la agenda energética
La construcción del parque solar representa una de las inversiones privadas más importantes anunciadas recientemente en el partido de La Plata. En un contexto donde las decisiones de expansión industrial suelen concentrarse en pocos sectores, la apuesta de Aluar aparece como una señal de confianza sobre el potencial productivo bonaerense.
La compañía ya posee actividad en territorio platense a través de su División Elaborados, dedicada a la transformación y manufactura de productos de aluminio. Por eso, el desembarco del proyecto energético en Abasto implica más que la llegada de una empresa nueva, se erige como la ampliación de una estructura productiva que mantiene presencia histórica en la región.
Además, el parque solar complementará el esquema de generación renovable que Aluar viene desarrollando en distintos puntos del país. La empresa es una de las principales impulsoras de este tipo de tecnologías en Argentina y busca reducir progresivamente la dependencia de fuentes tradicionales de energía.
El proyecto también tuvo instancia de participación pública ambiental en la provincia de Buenos Aires entre el 14 de febrero y el 6 de marzo de 2025. Posteriormente, el Estudio de Impacto Ambiental fue aprobado por la autoridad ambiental bonaerense, según consta en la resolución nacional de ingreso al MEM.
La compañía prevé finalizar la obra en diciembre de este año.
La inversión reabrió un debate en la Patagonia
Más allá de la relevancia económica para la provincia de Buenos Aires, el proyecto también generó repercusiones en la Patagonia. Según publicó el portal “Cholila Online”, sectores vinculados a la región observaron con atención que una nueva inversión de magnitud se concrete en territorio bonaerense y no en Chubut, donde se encuentra la histórica planta de producción de aluminio de la firma, ubicada en Puerto Madryn.
La discusión remite a una vieja tensión presente en distintas provincias productivas: el destino de las ganancias empresariales y la localización de las nuevas inversiones. En ese contexto, algunas voces plantearon que parte de los recursos destinados al parque solar podrían haberse orientado a expandir la actividad dentro de la Patagonia.
La noticia abrió interrogantes acerca del federalismo económico y la distribución territorial de las inversiones privadas, especialmente cuando se trata de compañías cuya actividad principal se encuentra fuertemente asociada a una provincia determinada.
La otra cara de la discusión
Sin embargo, la lectura resulta bastante menos lineal. La propia empresa informó que continúa desarrollando proyectos energéticos en Chubut y mantiene inversiones de gran escala en aquella región. Entre esas se destacan las sucesivas ampliaciones de su complejo eólico en Puerto Madryn y otras obras de infraestructura vinculadas a sus operaciones industriales.
De hecho, la estrategia energética de Aluar combina distintas fuentes renovables. Mientras los parques eólicos aprovechan el potencial de los fuertes vientos patagónicos, el nuevo emprendimiento de Abasto, La Plata, busca explotar otra ventaja natural: la capacidad de generación solar que ofrece la provincia de Buenos Aires.
En términos empresariales, la apuesta aparece más asociada a la diversificación territorial y tecnológica que a una sustitución de inversiones. Pero eso no evitó que el anuncio reactivara una discusión que cada tanto reaparece en el sur argentino cuando grandes compañías deciden expandirse lejos de los territorios donde nacieron o desarrollaron su actividad principal.
Mientras ese debate continúa abierto, en Abasto ya comenzó a tomar forma un proyecto que convertirá al sol bonaerense en una nueva fuente de energía para una de las empresas industriales más importantes del país.

