La convocatoria a una clase pública frente al domicilio del Jefe de Gabinete Manuel Adorni en el barrio porteño de Caballito le agrega aún más tensión al conflicto universitario. La actividad, impulsada por docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se realizará este lunes y forma parte del paro que atraviesa el sector.
Según algunos medios y lo que circuló en redes sociales, la clase se hará en la zona de la calle Miró al 500, donde vive el funcionario. Ese dato aporta además un detalle logístico, porque el punto de partida será a una cuadra de ese domicilio, es decir en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, desde donde se concentrarán los participantes.
Paro y clases en la calle
La medida se inscribe dentro de una serie de acciones que los gremios docentes vienen llevando adelante para visibilizar el reclamo por salarios y presupuesto. Las clases públicas volvieron a ganar lugar como formato de protesta, con docentes trasladando contenidos al espacio urbano.
Entre los reclamos aparece la pérdida del poder adquisitivo y la exigencia de una ley de financiamiento universitario. La modalidad busca, además, interpelar a quienes circulan por la zona y amplificar el conflicto fuera del ámbito académico.
Los flyers difundidos en redes plantean como eje de discusión “la universidad frente a la lógica de mercado”, una consigna que resume buena parte de las críticas al rumbo de la política educativa nacional.

El factor Adorni
La elección del domicilio de Adorni no es casual. Llega en un momento en que el funcionario enfrenta una causa judicial en curso por enriquecimiento ilícito.
La investigación ya fue impulsada en la Justicia y apunta a determinar si existe un incremento patrimonial incompatible con sus ingresos declarados.
Entre los elementos bajo análisis aparecen propiedades no declaradas, el ya mítico viaje a Punta del Este en avión privado, los negocios concedidos pir el estado y contratistas de YPF a una consultora de “Coaching ontológico” de su esposa, y movimientos financieros que generan sospechas.
El caso escaló rápidamente por el lugar que ocupa Adorni dentro del gobierno. Como uno de sus voceros más visibles, su situación judicial impacta de lleno en el discurso oficial sobre ajuste y transparencia, y choca con la restricción presupuestaria a la formación universitaria de los alumnos.
La protesta frente a su casa mezcla esos dos planos: el reclamo universitario y una investigación judicial en marcha, y quiere resaltar como “no hay plata para la educación pero sí para la ilegal buena vida de los funcionarios.
Con la convocatoria confirmada y replicada en redes, la actividad frente a la vivienda de Caballito se enarbola como uno de los focos del paro docente universitario, con un componente político marcado por la situación judicial del funcionario y del gobierno todo que lo respalda.

