Con mapas de Argentina mal elaborados, el gobierno nacional se pasó el fin de semana hablando de una recuperación económica que alcanzó a todas las provincias menos a la de Buenos Aires. Los datos desmienten esa información casi al unísono y el ministro de Hacienda bonaerense, Pablo López, se encargó de explicarlo. Usó la metáfora del serrucho.
“No existe ninguna dualidad económica entre la provincia de Buenos Aires y el resto del país“, explicó el funcionario de Kicillof. Para él, “la verdadera brecha es sectorial”. Efectivamente, en la comparación de la actividad económica de 15 rubros, 14 tienen el mismo signo a nivel nacional que en PBA.
La única excepción son las actividades inmobiliarias que en el país registraron un crecimiento del 3,6% entre marzo del 2023 y marzo del 2026, mientras que en suelo bonaerense cayeron un 2,6%. “Los sectores que traccionan la actividad y los que se contraen tienen el mismo signo en Nación y en PBA, con contadas excepciones“, dijo López ante este panorama.

Según el ministro de Economía bonaerense, desde inicios de 2025, la trayectoria de la actividad económica “es un serrucho”. “Está plagada de altibajos, intercalando meses de caída y rebota”, precisó. Las estadísticas oficiales confirman esta teoría con marzo registrando un crecimiento del 3,5% en comparación con el mes anterior, pero febrero y marzo cerraron a la baja, diciembre (de 2025) en alza.
En noviembre y octubre volvieron las caídas después de dos meses, (agosto y septiembre) de un leve aumento. Yendo hacia atrás en la serie desestacionalizada de actividad económica mensual los altibajos se repiten. Es más, para el ministro López esta trayectoria de serrucho va a continuar porque “los indicadores de actividad de abril no son alentadores”. “El sendero con forma de serrucho va a continuar”, estimó el economista.

En este panorama, no es de extrañar que siga cayendo la confianza en el gobierno de Javier Milei. Según el Índice de Confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, ya es el quinto mes consecutivo a la baja y el subíndice que más descendió es el que mide la “capacidad para resolver los problemas”.

