El presidente de Gruppo Modena (el grupo empresarial de la familia Agnelli en Argentina, históricamente ligado a la industria automotriz y a Fiat) Cristiano Rattazzi expuso ante la plana mayor del establishment financiero local en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrado en Buenos Aires.
El empresario abogó por la adopción del dólar o el euro como moneda de curso legal y, en ese marco, admitió con una franqueza inédita, prácticamente “sincericida”: “(los empresarios) Todos hacemos las cuentas en dólares. El que hace las cuentas en pesos es por un interés particular, como el de bajar salarios”.
La frase fue pronunciada ante una audiencia compuesta por ejecutivos y referentes del sistema financiero. No ante una entrevista incómoda ni en medio de una polémica política, sino en un ámbito de afinidad ideológica y empresarial donde el debate giraba en torno al futuro económico del país.
“A confesión de partes”: Importa bajar salarios
La declaración de Cristiano Rattazzi dejó al descubierto una mirada que suele permanecer implícita en muchos debates económicos, pero que pocas veces se verbaliza. Es que según su propio razonamiento, calcular en pesos puede servir para reducir la carga relativa de los salarios frente a la evolución del tipo de cambio, entonces la discusión sobre la moneda trasciende lo técnico y se adentra en el terreno de la distribución del ingreso.
La afirmación resulta particularmente llamativa porque provino de uno de los empresarios más influyentes del país. En apenas una frase, vinculó el uso de la moneda nacional con una estrategia de ajuste sobre el costo laboral, un planteo que generó repercusiones por la crudeza con la que fue formulado.
Durante su exposición, Rattazzi insistió en que Argentina debería avanzar hacia una moneda estable y sostuvo que una eventual dolarización impediría que los cambios políticos afecten el valor del dinero. En ese sentido, afirmó que la gente no podría “destruir” una moneda como el dólar mediante sus decisiones electorales.
Defensa de la dolarización y críticas a la política
Además de respaldar la idea de reemplazar el peso por una moneda fuerte, el empresario describió un escenario de incertidumbre económica y aseguró que en el país “hay miedo, hay momentos en el cual todos dudan”.
También recordó la tensión financiera atravesada por el Gobierno durante 2025 y señaló que hubo un intento de desestabilización que, según su visión, estuvo cerca de comprometer tanto a la administración nacional como al sistema económico.
En otro tramo de su exposición apuntó contra la oposición parlamentaria. Sobre el rol del Congreso, sostuvo que gran parte de la dirigencia política actúa con el objetivo de obstaculizar al oficialismo y afirmó que la lógica predominante es “cómo molestar y no cómo colaborar”.
Inversiones, crecimiento y una frase difícil de pasar por alto
Hacia el final de su intervención, Rattazzi remarcó que continúa invirtiendo en Argentina porque desea que el país crezca y porque aspira a que sus hijos y nietos vivan en una economía más desarrollada y estable.
Sin embargo, más allá de los argumentos sobre inversiones, competitividad o estabilidad monetaria, la frase que terminó concentrando la atención fue aquella que vinculó las cuentas en pesos con la posibilidad de bajar salarios.
En un congreso empresarial pensado para debatir el rumbo de la economía, la definición quedó registrada como una de las confesiones más directas sobre el impacto que determinadas políticas monetarias pueden tener sobre los ingresos de los trabajadores.

