La reconfiguración política tras el cierre de alianzas sacudió la Legislatura bonaerense. Se rompieron bloques, surgieron nuevos espacios y crecieron las tensiones internas en el peronismo, el radicalismo, el PRO y los libertarios. El 19 de julio marcará el punto de quiebre.
El cierre de alianzas repercutió en los bloques legislativos. Tanto en Diputados como en Senadores se sintió el cimbronazo de acuerdos de último momento. En el peronismo impera una tensa calma, el radicalismo prácticamente implosionó, el dialoguismo estalló por los aires, el PRO se reunificó tras un acuerdo con los libertarios, aunque en este último sector no todos quedaron conformes. Con el 19 de julio como fecha de cierre de candidatos, seguramente afloren tensiones que hoy parecen contenidas con alambre. Muchos no recibirán el tradicional mensaje por el Día del Amigo, como ocurría el año pasado.
Quizás el desmembramiento más notable fue el del llamado dialoguismo. Legisladores que ingresaron por La Libertad Avanza y se distanciaron tras las PASO 2023 vieron cómo su grupo Unión, Renovación y Fe pasó de tener 12 legisladores (3 senadores y 9 diputados) a quedar con solo tres diputados y sin representación en el Senado.
El bloque conducido por Gustavo Cuervo en Diputados sufrió la baja de Constanza Moragues Santos antes del cierre de alianzas. Luego, Carlos Kikuchi, Sergio Vargas y Silvana Ventura se sumaron al nuevo espacio “Unión y Libertad” en el Senado, junto con Martín Rozas, María Soledad Jallil Toledo, Sabrina Sabat, Blanca Alessi y María Laura Fernández en Diputados.
Fuentes del flamante bloque, que recupera la palabra “LIBERTAD” en su denominación, indican que “no estábamos en la misma sintonía respecto del armado” y aseguraron que “la gente pide una alternativa de libertad, pero distinta a los modos de Javier Milei”; quienes no compartían esa visión quedaron en URF. Aseguran que la ruptura fue amigable y dialogada, ya que “en lo legislativo funcionamos a la perfección”.
Desde Unión, Renovación y Fe destacan que, pese al golpe, “el proyecto sigue en pie” y confían en presentar una alternativa de centro para los bonaerenses. El bloque, que llegó a ser de nueves miembros, fue clave para asegurar quórum y votos en sesiones decisivas, como la media sanción a la reelección indefinida, donde su apoyo contribuyó al polémico empate 22-22 que definió la vicegobernadora Verónica Magario de manera polémica y desconociendo el reglamento.
PERONISMO: EQUILIBRIO FRÁGIL
Aunque mantener la unidad dentro del PJ bonaerense fue complicado, finalmente lograron el acuerdo electoral “Vamos Juntos”. Faltan 7 días para ajustar nombres, y los sectores (kicillofismo, kirchnerismo, massismo y la voz de Grabois) no están dispuestos a ceder.
Un referente histórico del peronismo, consultado en off, afirmó: “desde noviembre vienen discutiendo la unidad… la lograron porque la Corte metió presa a Cristina, si no hoy iban separados. No hay acuerdos de ideas, hay conveniencia… y eso no termina bien”, antes de admitir: “no quisiera estar en las negociaciones de esta semana”, anticipando que el 20 de julio el peronismo podría dejar muchos heridos.
Por ahora, Unión por la Patria sigue cohesionado en la Legislatura, aunque el “por ahora” pesa en cada consulta.
RADICALISMO: A LA ESPERA DEL CIERRE
“Nada se va a definir en estos días en cuanto a lo legislativo, los bloques siguen tal como están, el 21 hablamos”, sostuvo de manera cerrada un dirigente boina blanca al ser consultado sobre el futuro en la Legislatura.
En el senado recae el mayor poder de fuego del radicalismo que cuenta con 7 dirigentes que deben renovar en este 2025, todos del sector que conduce Maximiliano Abad, quien decidió no integrar SOMOS BUENOS AIRES, frente con lilitos, GEN, monzoistas y afines, según anunció el jefe de bloque en Diputados Diego Garciarena. Aunque todo puede cambiar en esta semana.
Todavía sin futuro cierto y con chances de armar algo competitivo para el 7 de septiembre, el radicalismo abadista espera esta semana para definir acuerdos que “todavía están abiertos. Las conversaciones siguen, no está fácil, pero tenemos fe en cerrar lo mejor para el partido”, indican en el sector.
LIBERTARIOS Y PRO: UNIDOS, PERO TENSOS
El acuerdo electoral entre PRO y libertarios está firme hasta diciembre, pero no habrá fusión de bloques. Algunos veteranos temen que sea solo una alianza coyuntural.
En Diputados, el bloque libertario liderado por Agustín Romo vivió un conflicto interno tras el ingreso de Guillermo Castello, quien presentó proyectos de desregulación sin consenso, e incluso hubo rumores de que Castello pensó en formar un bloque propio. Aunque Romo se enfocó en redes sociales, otro dirigente del espacio tuvo que bajar la tensión. Por el momento, Castello se mantiene en el bloque, aunque “por ahora” sigue siendo una frase recurrente.
MIENTRAS TANTO, LA LEGISLATURA ESTÁ PARALIZADA
Sin sesiones en Diputados ni en Senadores, con Magario cuestionada por el endeble conocimiento del reglamento que puso a las reelecciones indefinidas a punto de ser judicializadas y con bloques atados con alambres, la Legislatura espero a ver como comienzan los distintos espacios políticos el próximo Día del Amigos para ver cómo sigue todo, y muchos a la espera de saber si van a poder participar de las listas, dado que dirigentes de peso no podrían presentarse de no salir la Ley de re re.

