Vélez tendrá que sacudirse rápido el golpe. A apenas tres días de recibir a Estudiantes por la octava fecha del Torneo Clausura, el equipo de los Barros Schelotto quedó eliminado de la Copa Argentina ante Boca, en una noche que terminó con una mezcla de bronca, frustración y una cuota importante de drama.
El 0-0 en los 90 minutos reflejó un partido en el que al Fortín le costó encontrar su mejor versión y en el que Boca tuvo las situaciones más claras durante buena parte del encuentro. Sin embargo, cuando todo parecía encaminarse hacia los penales, Vélez tuvo la gran oportunidad para quedarse con la clasificación: Escobar fue derribado dentro del área y Dilan Godoy se hizo cargo de la ejecución. El delantero remató y la pelota dio en el palo.
El golpe se profundizó en la definición. Vélez convirtió tres de sus cinco penales, pero Álvaro Montero apareció dos veces para convertirse en el verdugo de su ex club. El arquero colombiano le atajó los remates a Elías Gómez y Thiago Silvero, mientras que Tomás Marchiori también contuvo el disparo de Enner Valencia. Boca terminó imponiéndose 4-3 y avanzó a los cuartos de final, donde enfrentará a Racing.
Ahora el Fortín deberá cambiar rápidamente el chip. Este sábado, desde las 21.15, recibirá a Estudiantes en Liniers, en un partido importante por el Torneo Clausura y también por la pelea en la tabla general. El equipo de los Barros Schelotto tendrá apenas unos días para recuperarse física y emocionalmente de una eliminación que tuvo todos los condimentos.
Para Estudiantes, en cambio, el escenario puede ser una oportunidad. Vélez llegará golpeado, con el desgaste de una noche intensa y con la necesidad de levantarse rápidamente. El Pincha buscará aprovechar ese estado de ánimo para dar un golpe en Liniers.

