La actividad económica registró un crecimiento del 4,4% durante 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), aunque el repunte estuvo impulsado principalmente por sectores concentrados como el agro y las actividades financieras, mientras que áreas vinculadas al empleo y al consumo interno, como la industria y el comercio, mostraron caídas.
De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicado este martes, en diciembre la economía avanzó 1,8% en la medición desestacionalizada respecto del mes previo y acumuló una suba interanual de 3,5%. El dato resulta clave para el Gobierno, que proyecta una recuperación para este 2026 tras los primeros años de fuerte ajuste fiscal y cierta desaceleración inflacionaria (aunque con repunte en los últimos meses).
El crecimiento estuvo fuertemente traccionado por el sector de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que registró un incremento interanual del 32,2% en diciembre, impulsado por una cosecha récord de trigo que superó en un 50% el rendimiento promedio de las últimas cinco campañas. Este rubro fue el de mayor incidencia en la expansión del indicador, seguido por la intermediación financiera, que avanzó 14,1%. En conjunto, ambas actividades explicaron 2,4 puntos porcentuales del crecimiento del EMAE.
Crecimiento desigual
Sin embargo, el desempeño positivo se concentró en sectores de fuerte perfil exportador o financiero, con escaso impacto en la generación de empleo masivo. En contraste, ramas clave de la economía vinculadas al mercado interno registraron retrocesos. La industria manufacturera cayó 3,9% en la comparación interanual, mientras que el comercio mayorista, minorista y de reparaciones retrocedió 1,3%. Entre ambos sectores restaron 0,8 puntos porcentuales al resultado global del indicador.
La evolución sectorial refleja un escenario desigual en la estructura productiva. Mientras las actividades extractivas y de servicios financieros lideran el crecimiento, los sectores que históricamente concentran el empleo, en particular la industria y las pequeñas y medianas empresas asociadas al comercio, continúan mostrando señales de debilidad, lo que reaviva cuestionamientos sobre el perfil del modelo económico y sus efectos en el entramado productivo.
El resultado de diciembre, no obstante, mostró una mejora respecto de noviembre, cuando el EMAE había registrado una contracción del 0,3% tanto en la medición mensual como interanual, generando incertidumbre sobre el cierre del año. En ese mes también habían predominado las subas en sectores como intermediación financiera y agro, lo que confirmó una tendencia de crecimiento apoyada en actividades concentradas, mientras el consumo y la producción industrial siguen sin evidenciar una recuperación sostenida.
Críticas desde la oposición
La diputada nacional Julia Strada cuestionó el perfil del crecimiento económico y sostuvo que los datos del EMAE “consolidan un modelo” basado en sectores concentrados como el agro, la intermediación financiera y la minería, que en conjunto explicaron cerca del 80% de la expansión registrada en diciembre de 2025. Según señaló, la incidencia del agro representó 1,91 puntos porcentuales del crecimiento mensual (55% del total), mientras que la intermediación financiera aportó 0,52 puntos (15%) y la explotación de minas y canteras 0,36 puntos (10%). En esa línea, advirtió que durante todo 2025 estos sectores también fueron los principales motores de la actividad, con subas interanuales del 25% en intermediación financiera, 8% en minería y 7% en el agro.
La legisladora también relativizó el repunte general del 4,4% de la economía en 2025 al señalar que se ubicó por debajo del 5,4% proyectado en el Presupuesto 2026 y que estuvo explicado en gran parte por el arrastre estadístico del año previo. Además, remarcó que, de mantenerse el nivel de actividad de diciembre durante todo 2026, el crecimiento sería del 2%, por debajo del 3,2% estimado por el Relevamiento de Expectativas del Mercado del Banco Central de la República Argentina. Strada advirtió también sobre el impacto en el empleo: mientras los sectores que crecieron explican apenas el 9,2% del trabajo registrado privado, los que mostraron caídas, como la construcción, la industria manufacturera y el comercio, concentran el 44,7% de los puestos laborales, lo que, según planteó, evidencia un esquema de crecimiento con escaso derrame en la generación de empleo.

