La sesión ordinaria del Senado bonaerense de este martes tenía a la “Ley Ema” como uno de los platos fuertes del temario. La iniciativa, que busca combatir el ciberacoso y garantizar una convivencia digital segura en las escuelas, llegaba con un fuerte respaldo social tras la tragedia de Ema Bondaruk, la adolescente de 15 años de Longchamps que se quitó la vida en agosto de 2024 tras la viralización no consentida de imágenes íntimas. Sin embargo, a pesar de la expectativa, la norma no logró convertirse en ley y deberá regresar a la Cámara de Diputados.
Lejos de tratarse de un traspié o un bloqueo de la oposición, la demora responde a la estricta burocracia parlamentaria. El proyecto original, que había obtenido media sanción a fines de agosto en la Cámara Baja con el impulso de Mayra Mendoza y legisladores de Fuerza Patria, sufrió modificaciones de fondo durante su paso por las comisiones del Senado.
LA ROSCA EN COMISIONES: UNIFICACIÓN Y EL NUEVO “PROGRAMA EMA”
La clave de la dilatación estuvo en el plenario de las comisiones de Educación y de Legislación General de la Cámara Alta que se celebró el jueves pasado. Allí, el oficialismo decidió unificar el expediente proveniente de Diputados con un proyecto propio de la senadora Laura Clark (Fuerza Patria).

De esta fusión quirúrgica nació el texto que finalmente se aprobó este martes en el recinto. Del proyecto original de Mendoza se mantuvo el enfoque de convivencia digital, la incorporación del concepto de “ciudadanía digital” a la Ley de Educación y la actualización de protocolos. Pero el Senado le sumó la estructura de la propuesta de Clark: la creación formal del “Programa Provincial de Prevención y Abordaje Integral de la Violencia Digital en Ámbitos Educativos” (denominado Programa EMA).
Al haber introducido estos cambios, la Constitución provincial obliga a que el expediente regrese a su cámara de origen (Diputados) para que convalide o rechace las modificaciones.
QUÉ AGREGA EL NUEVO TEXTO: INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y UN ENFOQUE NO PUNITIVISTA
Los cambios que introdujo el Senado no son meramente estéticos. El nuevo texto tipifica de manera amplia las conductas consideradas violencia digital, incluyendo no solo la difusión sin consentimiento de material íntimo, sino también la distribución de imágenes editadas mediante Inteligencia Artificial, la extorsión digital, el control virtual y los discursos de odio misóginos.
Además, el rediseño del Senado le da un marco operativo más claro: estipula capacitaciones continuas y obligatorias para docentes y directivos a través de los Centros de Capacitación (CIIE) y establece un enfoque reparatorio. El objetivo es que las escuelas aborden el problema mediante el acompañamiento pedagógico y psicológico de las víctimas, evitando caer en abordajes exclusivamente sancionatorios o punitivos para los agresores, entendiendo al territorio digital como una extensión ineludible del patio escolar.
EL PACTO DE BERNI Y EL FUEGO CRUZADO CON LLA
El avance de la Ley Ema en el Senado —que contó con la presencia en los palcos de Laura Sánchez, madre de la adolescente, y de ONGs como Faro Digital y Ley Olimpia Argentina— se inscribe dentro de un acuerdo político más amplio. La agilización del tratamiento de proyectos con media sanción fue producto de un entendimiento entre el peronismo y los bloques opositores, orquestado en una cumbre reciente por el jefe del bloque peronista en la Cámara Alta, Sergio Berni.
Ahora, la pelota vuelve a la cancha de Diputados, presidida por Alejandro Dichiara, donde se espera un trámite exprés para su sanción definitiva. Sin embargo, el debate promete reflotar tensiones recientes. Cabe recordar que, durante el primer tratamiento en la Cámara Baja, La Libertad Avanza votó en contra del dictamen en la comisión de Educación.
En aquella oportunidad, Mayra Mendoza disparó munición gruesa contra las bancadas libertarias, acusándolas de sostener la violencia digital como herramienta política. “Es lamentable que algunos contraten granjas de trolls para promover y seguir fortaleciendo esto que es tan grave”, lanzó la dirigente quilmeña. Con el proyecto de regreso en su banca, el peronismo se prepara para dar la estocada final y convertir, de una vez por todas, la Ley Ema en una realidad para las escuelas bonaerenses.


