Si hay algo que siempre enorgullece a los hinchas es el debut de chicos de las inferiores. Y si ese pibe logra consolidarse en el plantel superior y generar expectativas de cara al futuro lo es aún más. Tal es el caso de Joaquín Tobio Burgos, un importante baluarte del plantel de Medina que se ganó un lugar en el equipo en el mismo día de su debut.
Un 7 de octubre de 2024, el extremo oriundo de Chascomús hizo su estreno en Primera División bajo las órdenes técnicas de Eduardo Domínguez. Fue en el Sur, en el Estadio Florencio Sola de Banfield, e ingresó por José Sosa para disputar los últimos 22 minutos del encuentro. Tiempo suficiente para destacarse, sorprender a aquellos que no lo conocían, y convertir el gol del triunfo sobre el final.
Luego de aquel compromiso, que disputó con solo 19 años, Tobio Burgos se consolidó en el plantel superior y no se movió más. Una adaptación tan natural que dejó en evidencia lo preparado que estaba para dar el salto desde la Reserva. Progresivamente fue sumando minutos, al mes volvió a convertir ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y con el correr de los partidos se ganó la titularidad.
Se convirtió en una pieza importante del ataque pincharrata, pero su desarrollo se vio interrumpido por dos lesiones seguidas que lo marginaron de las canchas a mediados del 2025. De todas formas, llegó a participar del tramo final del Clausura que terminó consiguiendo Estudiantes y ya en 2026 apuntó a recuperar su mejor versión.

En total, el pibe lleva 64 partidos en el Pincha, con 3.268 minutos en cancha y un aporte ofensivo de ocho goles y cinco asistencias. Tiene un gol en la presente edición de la Libertadores -ante Católica en UNO- y convirtió uno de los cuatro goles de la goleada ante Gimnasia en el Clásico Platense.
Un verdadero crack que ya acumuló muchísima experiencia en sus primeros dos años de carrera y que continúa demostrando sus cualidades en cada partido: explosión, uno contra uno, pelota parada, definición, entre otras tantas.


