El viernes por la tarde, Gimnasia se las verá con Atlético Tucumán por la fecha 12 de la Zona B del Torneo Clausura. El equipo de Ariel Pereyra recibirá al de Julio César Falcioni en un Juan Carmelo Zerillo que espera y necesita por un triunfo Mens Sana tras lo sucedido en la jornada previa. El Lobo viene de tres empates al hilo, lo que le hizo perder algo de terreno tanto en la tabla anual como en lo que respecta al objetivo de los playoffs. En ese sentido, no puede fallar.
Del lado de enfrente estará un conjunto tucumano que ha logrado alejarse de la zona comprometida y que también está en semifinales de la Copa Argentina, donde se medirá con Platense. Y allí, en los de Falcioni, hay protagonistas conocidos por el público albiazul. Varios de ellos con pasado en el Tripero, como los casos de Tomás Durso, Luis Ingolotti o Gastón Suso, y otros que han sido rivales particulares, como lo sucedido con Leandro Díaz. El Loco, que nunca pasa desapercibido, volverá al Bosque, donde vivió buenas y malas.

En su caso, será el 13er cruce contra Gimnasia, con saldo negativo. Vistiendo tanto las camisetas de Lanús, como Atlético y Estudiantes, de los 12 partidos previos perdió seis, ganó tres y empató los restantes tres. A su vez, marcó dos goles y dio la misma cantidad de asistencias. Uno de ellos muy recordado por el público del León, en aquel histórico 4-4 del Clásico Platense de la fecha 5 de la Liga Profesional del 2024, y el restante en un 4-1 a favor de los tucumanos en el Monumental José Fierro allá por 2019.
Con enfrentamientos tanto sobre el verde césped con futbolistas como algún cruce siempre con las tribunas, su última visita al Juan Carmelo Zerillo terminó con uno de sus clásicos episodios. La misma ocurrió el 1 de septiembre del año pasado, en un choque que terminó con triunfo albiazul por 1-0 con gol de Martínez, en contra, y con una insólita expulsión personal cuando transcurrían apenas 28 minutos de partido.
En esa oportunidad, en una bola aislada, un forcejeo con su hoy compañero Suso y un golpe que Pablo Dóvalo no dejó pasar para una roja directa y una cortina de silbidos que llegaron desde los cuatro costados del estadio. Eso sí, antes de retirarse del campo, unas palabras con Matías Mansilla, otro ex Pincha, y gestos para con la Popular que da a calle 60. Un Díaz cien por cien auténtico, con lo bueno y lo malo, que nunca pasa desapercibido.


