El intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, se reunió este viernes con el pastor evangélico Dante Gebel, en medio de la gira que el dirigente religioso realiza por el país para definir una eventual candidatura presidencial en 2027.
El encuentro, difundido en redes sociales, generó ruido dentro del peronismo bonaerense por el vínculo del jefe comunal con Cristina Kirchner y es uno de los comentarios entre los dirigentes a horas del primer encuentro del nuevo PJ bonaerense al mando de Axel Kicillof.
La foto no pasó desapercibida. Nardini forma parte del esquema político cercano a la ex presidenta y suena como uno de los dirigentes en carrera para anotarse como posible candidato a la gobernación bonaerense.
En ese marco, el gesto de mostrarse con un outsider como Gebel abrió interrogantes sobre los movimientos internos en el peronismo.
Gebel, pastor, empresario e influencer, desembarcó días atrás desde Miami y desde entonces mantiene reuniones con dirigentes políticos, empresarios y líderes religiosos. Su nombre empezó a circular como posible candidato presidencial por su espacio “Consolidación Argentina”, aunque todavía no confirmó si competirá.
Un outsider que incomoda
En sus primeras apariciones públicas en medios nacionales, Gebel buscó tomar distancia pública del peronismo.
Aseguró que “no tiene nada que ver” con ese espacio, pese a que un sector de la CGT lo impulsa como una alternativa para enfrentar a Javier Milei en el futuro escenario electoral.
Además, adelantó que, en caso de competir en 2027, lo haría con un “partido absolutamente nuevo”, por fuera de las estructuras tradicionales.
La reunión con Nardini
El encuentro con Nardini fue uno de los primeros contactos formales con un dirigente del peronismo bonaerense. Según trascendió, el nexo fue el diputado provincial Omar Vivona, hombre de peso en el armado político del distrito.
Tras la reunión, el intendente compartió un mensaje en redes sociales donde destacó el tono del intercambio. Señaló que fue “una charla desde lo humano” centrada en “la importancia del respeto, el diálogo y la convivencia”, en un contexto donde “muchas veces parece más fácil marcar diferencias que construir en común”.
En ese marco, Nardini también puso en valor su gestión local y planteó la posibilidad de proyectar ese modelo a mayor escala. “La inversión en espacio público, el impulso al deporte y el desarrollo de actividades culturales generan comunidad y oportunidades”, sostuvo.
Ruido en el peronismo
La foto entre Nardini y Gebel activó lecturas políticas dentro del peronismo bonaerense. No tanto por el contenido del encuentro, sino por el simbolismo de que un dirigente cercano a Cristina Kirchner sea el primero en mostrarse con una figura que se presenta como alternativa por fuera del sistema.
En un contexto de reconfiguración del mapa político y con el liderazgo del peronismo aún en debate, el gesto fue interpretado por algunos como una señal de apertura y, por otros, como una jugada que tensiona los alineamientos internos.
Mientras tanto, Gebel continúa con su ronda de reuniones y mantiene el suspenso sobre su futuro electoral, en una estrategia que combina exposición mediática, contactos políticos y construcción de volumen propio.

