El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuestionó el nuevo paquete de incentivos a grandes inversiones anunciado por el gobierno de Javier Milei y advirtió que “con tal de hacer anuncios son capaces de regalar todo”, al poner en duda la efectividad del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y su ampliación conocida como “Súper RIGI”.
Durante una entrevista con Radio 10, el mandatario provincial sostuvo que los anuncios oficiales no se traducen en inversiones concretas y remarcó que el balance del esquema impulsado por la Casa Rosada muestra resultados muy por debajo de las expectativas generadas. “Se aprobaron proyectos por decenas de miles de millones de inversión y la realidad es que de todo eso que se anunció llegó alrededor de un 3%”, afirmó.
Kicillof también aseguró que, pese a las promesas del Gobierno nacional, la inversión extranjera directa “es negativa” durante la gestión libertaria. Según planteó, “no están llegando recursos del exterior para hacer grandes proyectos”, mientras se multiplican los beneficios fiscales y regulatorios para grandes compañías.
“Se desnaturalizó completamente”
En ese marco, el gobernador cuestionó especialmente la incorporación del sector hidrocarburífero dentro de los beneficios del RIGI. Recordó que originalmente el esquema estaba pensado para promover sectores emergentes o actividades que requerían incentivos especiales para desarrollarse.
“El mismo RIGI tuvo una primera etapa donde decían que se iban a excluir sectores a los que ya les iba bien y se iba a priorizar sectores nuevos. Después lo cambiaron y metieron a sectores que tenían una rentabilidad muy buena y ya venían invirtiendo”, señaló.
Para Kicillof, la inclusión de actividades como hidrocarburos “desnaturalizó completamente” el régimen porque, según indicó, se trata de inversiones que “se iban a hacer igual”. En esa línea, sostuvo que el nuevo esquema solo apunta a “permitir que las rentabilidades sean extremadamente altas”.
El mandatario provincial también cuestionó la desigualdad de condiciones entre las grandes empresas alcanzadas por el régimen y el resto del entramado productivo. “¿Qué sentido tiene darle esas condiciones especiales que no tienen las pymes y los sectores industriales?”, se preguntó.
La advertencia por la recesión
Además de las críticas fiscales, Kicillof vinculó el debate por las inversiones con la situación económica general y el freno de la actividad industrial. Según afirmó, el principal problema para atraer capitales es la caída del consumo y la recesión.
“La realidad es que el mercado interno se está detonando. ¿Quién va a invertir si no vende? ¿Quién va a invertir si no hay consumo?”, expresó.
En una de las frases más duras contra la política económica nacional, el gobernador bonaerense sostuvo: “¿Para qué vas a invertir si están la mitad de las máquinas paradas con la lona encima?”.
Finalmente, consideró que el escenario económico actual responde a una “recesión inducida” como resultado de “una transferencia de un sector a otro”, y advirtió que resignar recursos fiscales mediante beneficios extraordinarios para grandes empresas “es equivalente al gasto público”.

