Durante una visita a los estudios de INFOCIELO, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se refirió a la situación del histórico Astillero Río Santiago y defendió la continuidad del complejo naval como una herramienta estratégica para la producción y la soberanía nacional. En la entrevista, el mandatario bonaerense sostuvo que, a pesar de las dificultades, existen posibilidades concretas de recuperación y crecimiento.
Kicillof destacó que en los últimos años hubo avances concretos en la actividad del astillero y remarcó que se logró retomar la construcción y botadura de embarcaciones. “Yo he botado varios barcos que no sé si pasaba hace tiempo, incluso para la Armada, después había varias cuestiones, varios contratos, varias ventas muy avanzadas”, explicó. Sin embargo, advirtió que el contexto político y económico nacional cambió el escenario previsto para el desarrollo de la empresa estatal.

En ese sentido, el gobernador apuntó contra el actual rumbo del Gobierno nacional y sostuvo que esa situación impacta directamente en el sector productivo. “Cambió el gobierno nacional que está contra el Estado, lo está dinamitando, no está invirtiendo nada. Es muy difícil”, afirmó. Según planteó, el astillero debería tener un rol clave como proveedor del Estado: “Nosotros deberíamos ser proveedores preferenciales siempre que estemos competitivos del Estado nacional”.
Aun así, el mandatario aseguró que desde la Provincia se vienen implementando medidas para ampliar las posibilidades productivas del complejo naval. “Venimos cambiando el rumbo del barco, pero es un barco grandote, y en el medio nos agarró esta tempestad”, graficó al explicar las dificultades para sostener el proceso de recuperación en medio de la crisis económica.
Kicillof sostuvo que el astillero puede alcanzar sustentabilidad si se profundizan ciertas transformaciones y se amplía su campo de acción productivo. “Yo estoy muy convencido de que con ciertos avances se le puede dar incluso una viabilidad económica, porque también hay un montón de cosas que hace el astillero que le sirven a la obra pública”, explicó. En esa línea, mencionó que el establecimiento ya participa en diferentes proyectos y convenios que permiten diversificar su actividad.
El gobernador también remarcó que el contexto actual golpea a toda la industria naval, incluso a empresas privadas. “En el marco de la crisis económica están fundiendo todos los que hacen barcos privados”, afirmó, y recordó que la Provincia venía desarrollando un plan de recuperación por etapas: “Hicimos una etapa de cuatro años, pusimos la base de determinadas cosas, y después en el medio viene un gobierno nacional que no cree en lo público”.
Por último, Kicillof planteó que el debate sobre el futuro del astillero también debe pensarse en términos estratégicos. “Hay una oportunidad grande. Son modelos”, señaló al referirse a las tendencias internacionales donde los Estados vuelven a intervenir en sectores considerados clave para el desarrollo. En ese marco, sostuvo que industrias vinculadas a la defensa, la logística y la soberanía productiva pueden volver a ocupar un lugar central en las políticas públicas.

