La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) implementó una nueva herramienta para favorecer la bancarización de las operaciones inmobiliarias. El objetivo es evitar que se generen retenciones y saldos a favor por cuentas especiales utilizadas para administrar fondos de terceros. Los detalles de la iniciativa.
Según se informó oficialmente, desde ahora las cuentas bancarias especiales utilizadas por inmobiliarias para administrar fondos de terceros quedarán excluidas del régimen de recaudación sobre acreditaciones. La medida alcanza a cuentas destinadas al manejo de dinero correspondiente a clientes en operaciones de compra, venta, alquileres y otros servicios.
El objetivo es evitar que esos movimientos, que no constituyen ingresos propios de la inmobiliaria, generen retenciones y acumulación de saldos a favor. “De esta manera, simplificamos el cumplimiento tributario y damos respuesta a un sector con el que venimos trabajando para resolver problemas históricos”, explicó el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard.

Las inmobiliarias deberán cumplir una serie de requisitos definidos por ARBA y solicitar una autorización para aplicar la exclusión sobre las cuentas ofrecidas a sus clientes. Esto se va a implementar a través de un producto bancario específico desarrollado conjuntamente con el Banco Provincia que va a permitir operar formalmente sin sumar distorsiones tributarias ni inmovilizar recursos que pertenecen a terceros.
Desde el ente recaudador destacaron que esta iniciativa “forma parte de la agenda de simplificación tributaria que impulsa ARBA para reducir cargas administrativas y financieras, corregir distorsiones y facilitar el cumplimiento de quienes desarrollan actividades productivas y comerciales en la provincia de Buenos Aires”.


