El diputado nacional por Juntos, y ex ministro de Educación tanto a nivel nacional como provincial, Alejandro Finocchiaro se refirió este lunes al comienzo de clases y al “daño irreversible” de las políticas educativas durante la pandemia por coronavirus.
Además, en entrevista con INFOCIELO, Finocchiaro afirmó que el Gobierno nacional no está negociando con el Fondo Monetario Internacional respecto a la deuda argentina, y remarcó la posición de Juntos por el Cambio: “hay que reducir el déficit fiscal y que las deudas deben pagarse”, señaló.
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-¿Qué le parece cómo se pautó el inicio de clases? Y, ¿qué piensa acerca de los comentarios de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, respecto a que “ya es tarde” para reincorporar los chicos que dejaron la escuela?
-Las clases tienen que empezar lo antes posible. El Estado tiene que ir a buscar a los chicos que han desertado de la escuela. Y después se tiene que hacer un plan con pedagogos para la revinculación. Con respecto a los dichos de Soledad Acuña, eso tiene que ver con lo difícilmente reversible de esta situación, con todo lo que tenemos que poner como sociedad, a eso se refería la ministra Acuña. Y no es por callarlo que esa situación desaparezca. El daño que se ha hecho a nuestros chicos cerrando las escuelas dos años, es de difícil reversión. Vamos a tener que trabajar muchísimo para disminuir el gran costo sobre una generación de chicos por la decisión de este gobierno. No se puede hacer como hizo el presidente hoy, de hablar como si fuese un comentarista de la realidad. Él es el presidente; la culpa de que los chicos estuvieron dos años fuera de la escuela es del presidente de la Nación.
-Desde el Gobierno nacional han implementado la ampliación de las becas progresar, mediante la cual 17 mil adolescentes se comprometieron a volver a la escuela. ¿Qué opina sobre este tipo de medidas?
-Todo lo que ayude está muy bien. De hecho, nosotros aumentamos las becas progresar en un 500 por ciento. En el caso de las universidades, en las áreas de conocimiento estratégico, tuvimos un 500 por ciento de aumento y le pusimos estímulos educativos, porque eso es una beca. Y a mí me parece muy bien todo lo que pueda hacer para que los chicos vuelvan a la escuela. Eso es mucho más importante que el Fútbol para todos.
-Ahora, obviamente eso tiene un costo para el Estado nacional. En relación a las tensas negociaciones que hay con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en las que el Fondo exige un mayor ajuste de las cuentas del Estado, en sintonía con la posición de Juntos por el Cambio. ¿Qué cree al respecto?
-No es nuestra posición. Nuestra posición es que hay que reducir el déficit fiscal y que las deudas deben pagarse. Hoy, no se está negociando con el FMI, eso no es verdad. Una negociación implica que dos o más partes se sienten a una mesa, para llegar a un acuerdo o no, mediante propuestas concretas. Lo que está haciendo el gobierno argentino es hacernos quedar en ridículo adelante del mundo, llevando propuestas poco serias, como que un organismo internacional innominado va a prestar 5 mil millones de dólares el año que viene, o que se va a aumentar la producción cerealera y van a aumentar el precio de las commodities. El ministro Guzmán no es un astrólogo, es un ministro de Economía y tiene que llevar un plan concreto. Y tenemos que terminar de una vez por todas, con el déficit fiscal que arrastramos hace 70 años.
La vicepresidenta de la Nación conoce muy bien el tema porque a ella su esposo le dejó un gobierno sin déficit fiscal. Y en 8 años, ella lo llevó a cuotas inimaginables. Nosotros le devolvimos a este gobierno un país con un déficit fiscal cinco veces menor que el que recibimos. Y ellos en dos años han tomado mucha más deuda que nosotros, porque han gastado inexplicablemente muchísimo más de lo que deberían haber gastado.
-El Gobierno hizo una reducción del déficit fiscal entre 2020 y 2021, en el que el déficit primario bajó del 6 al 3% aproximadamente. Y va en línea con reducir el déficit, según dice el Martín Guzmán, a partir de un aumento de la recaudación y no de recortar el gasto, como solicita el FMI, que significaría por ejemplo recortar partidas en Educación o en jubilaciones. ¿En dónde creen que debería recortarse para reducir el déficit fiscal?
-Tanto el año pasado como en este proyecto de Presupuesto que no se aprobó, se habían recortado las partidas para Educación y se habían recortado las partidas para Salud. Y no es verdad de que se haya reducido el déficit fiscal. El déficit fiscal hay que tomarlo en su conjunto, y no hay que tomar el efecto corrosivo de la inflación, porque sino usted siempre reduce el déficit. Hay que tomarlo en términos nominales. A ver, el gobierno de Alberto Fernández habiendo dilapidado 2.500 millones de dólares en el plan “platita” durante las elecciones, cómo puede haber tenido menos déficit fiscal que durante el 2020. Entonces, Guzmán tiene el mismo vicio que su mentor Stiglitz, tiene “stiglitnomitz”: hay toda una especie de fantasía que manejan. Y la economía no se maneja ni normativamente ni con fantasía que manejan; se maneja con realidad. Y lo que han recortado son aquellos gastos del Estado que son superfluos.
-Este viernes Argentina tiene que afrontar un vencimiento de más de 700 millones de dólares, y se está planteando de no afrontar el pago y entrar en mora con el FMI, lo que podría derivar en algunos meses en entrar en default con el organismo. ¿Cuál es la posición de Juntos por el Cambio en esa perspectiva?
-No conozco muy bien los pasos técnicos, sé que en principio hay una demora en el pago. Pero no es bueno que el país entre en default. Argentina lo ha hecho mucho en los últimos 70 años. Es uno de los dos o tres países que más ha defaulteado sus deudas en los últimos 50 o 60 años. Y así nos va; no se puede vivir así. Argentina tiene que honrar sus compromisos. Y tenemos que darnos una gran discusión, quizás no sobre aquellas cosas que todos entendemos que son prioritarias, como la salud, la educación y la seguridad. Sino darnos una discusión sobre aquellas cosas que no son prioritarias para el país. Es ahí, cuando nos demos esa discusión, donde vamos a descubrir de dónde podemos recortar los gastos.
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