Desde que se inició 2012, la dirección de Espacios Verdes de la Municipalidad de La Plata aplicó procedimientos de dendrocirugía a cuatro árboles ubicados en tres plazas. Esta disciplina consiste en remover tejidos muertos, eliminando hongos e insectos de las cavidades afectadas, para rellenar esas heridas con telgopor y poliuretano expandido. Por último, la zona se protege con una malla metálica sellada con cemento.
Concretamente, las tareas conducidas por ingenieros forestales, se llevaron a cabo en las plazas San Martín -sobre una frondosa conífera de 50 entre 6 y 7- Olazábal -sobre un “Arbol de Judea”- e Islas Malvinas -sobre sendos plátanos-.
Desde la Dirección de Espacios Verdes adelantaron que “si bien hasta el momento se han tratado ejemplares de plazas, está previsto realizar trabajos en otros puntos y lugares públicos de la ciudad, en especial árboles añosos y representativos que se encuentran en diferentes veredas”.
Actualmente, se está realizando un minucioso relevamiento a ejemplares ubicados en diagonal 73 entre 11 y 12 y la esquina de 6 y 56 para verificar su estado y deteminar los pasos a seguir. En este contexto, se subrayó que las cuadrillas municipales “inspeccionan todos los días el arbolado público con el objetivo de detectar ejemplares que puedan ser preservados mediante la dendrocirugía” y estimaron que antes de fin de año se realizarán alrededor de 50 nuevas operaciones.
Los troncos ahuecados representan un peligro para la salud de los árboles, ya que comienzan a perder material orgánico debido a la humedad que se acumula y la acción incesante de microorganismos e insectos que allí se alojan. Esto puede provocar, eventualmente, el debilitamiento progresivo del fuste y la muerte o caída, con el consiguiente riesgo para peatones y conductores de vehículos.
La limpieza de estas oquedades, incluyendo el pulido de sus paredes hasta llegar a la madera sana, es seguida por la aplicación de una solución insecticida y fungicida; una vez embebida en esa preparación, la superficie se rellena con material inerte -frecuentemente telgopor- y poliuretano expandido. Y por último se cubre la abertura con una malla de alambre desplegado, para sellarla con cemento. Esto permite reforzar la sustentabilidad sin agregar peso de manera significativa.
LAPACHOS EN TRATAMIENTO
Los profesionales y operarios de Espacios Verdes también tienen en la mira a las cochinillas, que constituyen una de las principales plagas de los lapachos y jacarandás, y cuyas secreciones suelen formar una película blanquecina en las ramas jóvenes.
Para combatir las que se advierten en los lapachos de diagonal 77, 5 y 46, y diagonal 80 entre 4 y 5, un centenar de jacarandás ubicados en el tramo de diagonal 73 que media entre 54 y plaza Rocha, y otros tantos árboles de esta especie originaria del noroeste argentina en diagonal 73 entre 45 y 50, las cuadrillas procederán a una limpieza manual de ramas, seguida por la aplicación de aceite emulsionable -método definido como “de baja toxicidad y buena respuesta”- y una fumigación con agroquímicos. “Todos los métodos se aplican de acuerdo al tamaño de la especie y al nivel de invasión de cochinilla”, se explicó.