La disputa entre el gobierno de Axel Kicillof y la Municipalidad de General Pueyrredón – Mar del Plata- por el futuro de Punta Mogotes entró en una nueva etapa. En una audiencia convocada el martes por la Justicia para intentar destrabar el conflicto, Provincia y Municipio sorprendieron al pedir de manera conjunta una prórroga para continuar las negociaciones, un gesto que alimenta las expectativas de alcanzar un acuerdo.
El encuentro se realizó en el Juzgado Contencioso Administrativo N° 1 de Mar del Plata, donde el juez Simón Isacch había convocado a las partes antes de resolver la medida cautelar presentada por el municipio para frenar la licitación impulsada por la Provincia.
Lejos de profundizar la confrontación, durante la audiencia ambas representaciones coincidieron en que mantienen conversaciones para acercar posiciones y solicitaron un plazo adicional antes de que la causa siga avanzando.
Ante ese planteo, el magistrado hizo lugar al pedido, dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 4 de agosto a las 12 y suspendió los plazos procesales tanto de la causa principal como del expediente conexo, con el objetivo de favorecer una salida consensuada.
Un cambio en el clima del conflicto
La decisión marca un giro respecto de las últimas semanas, cuando el enfrentamiento entre ambas administraciones había escalado luego de que la Provincia anunciara una nueva licitación para los balnearios como paso previo a la transferencia del complejo, iniciativa que fue rechazada por el intendente en uso de licencia Guillermo Montenegro, quien reclamó la restitución del predio antes de cualquier concesión.
Ese desacuerdo derivó en una presentación judicial del municipio para frenar el proceso licitatorio, mientras la Provincia defendió su postura y pidió que la cautelar fuera rechazada por considerar que una suspensión afectaría a los actuales concesionarios y pondría en riesgo la planificación de la próxima temporada.
Sin embargo, el desarrollo de la audiencia dejó un escenario distinto. El juez invitó expresamente a las partes a explorar una instancia de conciliación y tanto la Provincia como el Municipio reconocieron que existen negociaciones en marcha.
¿Se acerca un acuerdo?
Aunque todavía no trascendieron los términos de las conversaciones, la suspensión de los plazos judiciales implica que el expediente quedará en pausa durante más de un mes para privilegiar la vía política por sobre la judicial.
Si las negociaciones prosperan, ambas administraciones podrían alcanzar un entendimiento antes de la nueva audiencia prevista para el 4 de agosto y evitar que el conflicto continúe resolviéndose en los tribunales.
De no haber avances, la Justicia retomará el expediente y deberá definir los planteos pendientes sobre el futuro de Punta Mogotes.

