El flamante jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, asumió formalmente ayer a la tarde y ahora debe hacerse cargo de la pesada herencia que dejó su antecesor, Manuel Adorni. Uno de los éxitos de gestión del exvocero fue haber creado casi 250 puestos de trabajo en las dependencias que manejó, pero un gremio habla de “ñoquis” y reclama precisiones.
Efectivamente, en medio de los recortes presupuestarios generalizados y de despidos masivos, Adorni fue contra la corriente y amplió el staff de sus dependencias. Esto incluye a la Jefatura de Gabinete, pero también a la Secretaría de Comunicación y Medios y a la Vocería.
Según un relevamiento hecho por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Adorni incorporó a la administración pública a 249 personas entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026. Hoy en día, esos empleados quedaron bajo la dirección de Santilli y por eso ATE le presentó un pedido de acceso a la información pública.

El gremio que conduce Rodolfo Aguiar quiere obtener precisiones sobre la cantidad real de personas incorporadas durante la gestión Adorni, las áreas en las que trabajan y el registro de asistencias, cuáles son sus tareas y la retribución mensual que perciben. Según el dirigente, “el nuevo jefe de Gabinete tiene que decidir si va a seguir avalando o no los empleados fantasmas que nombró Adorni”
Los ñoquis de Adorni
Al comienzo de esta semana, desde ATE ya habían denunciado que Adorni designó a amigos y familiares. Se trataría de 4 choferes, 52 asesores, una arquitecta y 19 cargos directivos, entre tantos otros. Según ATE, el 12% de los casi 250 obtuvieron cargos jerárquicos y tienen salarios superiores a los 2 millones de pesos.
Para Aguiar, era “militancia rentada” que se tiene que ir porque no tiene funciones claras y “en muchos casos ni siquiera concurren a trabajar”. “No existe ningún argumento que pueda avalar la continuidad laboral de todos los ingresados al Estado por Adorni”, aseguró.

