El Mundial 2026 todavía se está jugando, pero la Conmebol ya piensa en el futuro de su principal competencia de selecciones. En las últimas horas, Alejandro Domínguez confirmó que el organismo analiza la posibilidad de que la Copa América tenga como sede permanente a Estados Unidos, un país que volverá a organizar el certamen en 2028.
Consultado durante su estadía en territorio norteamericano, el presidente de la Conmebol fue directo, aunque sin brindar mayores precisiones. “Eso lo vamos a ver”, respondió cuando le preguntaron si la intención es que el torneo se juegue de forma habitual en Estados Unidos, una posibilidad que hace algunos años parecía impensada y que ahora gana fuerza.

La idea encuentra respaldo en el éxito comercial y organizativo de las últimas ediciones disputadas en suelo estadounidense. La Copa América Centenario 2016 rompió récords de asistencia e ingresos, mientras que la edición de 2024 volvió a mostrar estadios repletos y un enorme interés del mercado norteamericano. Ahora, el Mundial 2026 refuerza ese escenario con infraestructura de primer nivel y un fuerte impacto económico.
De concretarse, sería un cambio histórico para el torneo más antiguo de selecciones del mundo. Aunque todavía no hay una decisión tomada, las declaraciones de Domínguez dejaron en claro que la posibilidad está siendo analizada y que Estados Unidos aparece cada vez más consolidado como la gran casa de la Copa América en los próximos años.

