Después de 52 años de funcionamiento y numerosos conflictos políticos y judiciales, el municipio de Luján cerró este martes el basural a cielo abierto más grande del país. El intendente Leonardo Boto anunció que desde el 1° de julio el 100% de los residuos domiciliarios será trasladado al CEAMSE para su disposición final, en un hecho que calificó como histórico para el distrito.
“Hoy 1° de julio cerramos el basural para siempre”, afirmó Boto en un video difundido por el Municipio. Allí aseguró que “no va a ingresar ni una bolsa más de basura” al predio, al que definió como “el vertedero a cielo abierto más grande de la Argentina”. Según explicó, las más de 100 toneladas de residuos que genera diariamente la ciudad serán enviadas directamente al CEAMSE.
El jefe comunal sostuvo que el cierre fue posible gracias a una reorganización operativa y destacó el impacto ambiental de la medida. “Fueron 52 años tirando basura, contaminando, y esto lo estamos logrando con el esfuerzo de todos”, expresó.
Cómo será el cierre definitivo
El plan contempla el cierre operativo del predio, el control estricto de los accesos y la vigilancia perimetral para garantizar que no vuelvan a ingresar residuos domiciliarios. De acuerdo con el Municipio, esto permitirá reducir progresivamente los humos, los olores y otros impactos ambientales que durante décadas afectaron a la zona.

En paralelo, la comuna puso en marcha un proceso de transición para los recuperadores informales que desarrollaban tareas en el basural. La iniciativa prevé capacitaciones e integración a un sistema cooperativo, fortaleciendo el funcionamiento del Centro de Reciclaje local “Manuel Belgrano”.
El acompañamiento de la Provincia
Desde el Municipio señalaron que el proceso cuenta con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y del Consejo Federal de Inversiones (CFI), con el objetivo de consolidar ingresos para los recuperadores, mejorar sus condiciones laborales y avanzar hacia un sistema de reciclado más sostenible.
Además, la gestión local reforzará la separación de residuos en origen, la recolección diferenciada, los puntos verdes y las acciones de educación ambiental. Al mismo tiempo, continuará con las gestiones administrativas, jurídicas y patrimoniales para reactivar la obra del Centro Ambiental Laudato SI.
El cierre del basural representa uno de los principales hitos ambientales de la historia reciente de Luján y pone fin a un predio que funcionó durante más de medio siglo como destino final de los residuos del distrito.

