El Complejo Casino de Necochea fue vendido este miércoles mediante subasta pública y quedó en manos de la firma “A Toda Vela Mar SA”, única oferente habilitada para participar del proceso impulsado por el municipio que encabeza Arturo Rojas.
La operación marca un punto de inflexión para uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad balnearia, cuyo deterioro y falta de mantenimiento se transformaron durante años en una de las principales preocupaciones urbanísticas de Necochea. La venta se concretó luego de un extenso recorrido administrativo, político y judicial que incluyó arduas discusiones en el Concejo Deliberante y una medida cautelar que había frenado temporalmente el proceso.
La subasta se desarrolló en el Salón de Actos “Domingo J. Taraborelli” del Palacio Municipal. Allí, la única empresa que cumplió con los requisitos de admisibilidad ratificó la oferta base prevista en el pliego y se quedó con las parcelas que conforman el complejo.
La adjudicación se produjo apenas días después de que la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata revocara la cautelar que suspendía la aplicación de la ordenanza que autorizó la venta. En ese fallo, los jueces consideraron que no estaban acreditados los requisitos necesarios para mantener paralizado el procedimiento mientras se resuelve la cuestión de fondo.
Una cifra millonaria en un jornada cargada de simbolismo
La cifra final de la operación ascendió a 4.878 millones de pesos, monto correspondiente a la base establecida para la subasta pública.
La venta quedó formalizada a las 11:56 de la mañana, cuando la martillera interviniente dio por concluido el acto luego de confirmar que no existían otros oferentes habilitados para competir por el predio.

Tras la adjudicación, Arturo Rojas definió el momento como “un día histórico” para Necochea y aseguró que se trata de una decisión largamente esperada por la comunidad.
“Este día es histórico, un día en el cual es imposible no emocionarse por lo que sucede, por el largo derrotero y por la historia que ha tenido en nuestra memoria e identidad el Complejo Casino, que significó el símbolo del progreso y la postal de nuestra comunidad durante mucho tiempo”, sostuvo el intendente.
El jefe comunal recordó que durante más de tres décadas distintos gobiernos intentaron encontrar una salida para el deterioro del edificio sin lograr una solución definitiva. También mencionó los sucesivos proyectos que no prosperaron y la incertidumbre que atravesaron durante años los trabajadores vinculados al complejo.
El respaldo político y judicial
Rojas destacó además el acompañamiento que recibió la iniciativa en el Concejo Deliberante y recordó que la venta fue autorizada mediante la Ordenanza 12.009/25.
“No es el logro de un intendente o de una gestión en particular, sino de nuestra comunidad. Esta no es una etapa que finaliza, sino una nueva etapa que comienza para nuestro distrito”, afirmó.

El intendente también agradeció a los concejales que respaldaron la iniciativa, así como a gremios, instituciones y vecinos que acompañaron el proceso, al considerar que se trató de una decisión que permitirá proyectar una nueva etapa para el desarrollo local.
La concreción de la subasta se produjo después de que la Justicia habilitara nuevamente el procedimiento. La Cámara de Apelaciones sostuvo que la venta del inmueble no implica por sí misma la autorización de futuras construcciones ni modificaciones urbanísticas, cuestiones que deberán atravesar instancias administrativas y regulatorias posteriores.
La apuesta de la empresa compradora
Durante el acto también participó el director provincial de Hipódromos y Casinos, Juan Manuel Vernengo, quien destacó el trabajo realizado entre la Provincia y el municipio para avanzar en una solución para el predio.
Por su parte, Rojas felicitó a la firma adjudicataria por presentarse a la compulsa pública y consideró que la inversión abre una oportunidad para potenciar el turismo y generar nuevos puestos de trabajo en la ciudad.
“Hemos comenzado un nuevo camino para levantar a nuestra comunidad. Cuando hay decisión y planificación conjunta en objetivos comunes, demostramos como comunidad que podemos sortear cualquier adversidad y recuperar algo que parecía imposible”, concluyó el intendente.
La ordenanza actualmente sólo habilita la venta del inmueble y no autoriza de manera inmediata nuevas construcciones ni modificaciones urbanísticas sobre el predio. En ese marco, cualquier cambio en los usos o indicadores urbanísticos aún depende de futuras aprobaciones y convalidaciones administrativas.
Más allá de esa cuestión, la venta del edificio se convirtió en un paso fundamental para reconvertir a uno de los espacios más representativos de Necochea.

