Como cada 7 de agosto, La Plata vive hoy una nueva edición de la fiesta de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. El Santuario y Parroquia ubicado en la calle 44 entre 29 y 30 concentra ya desde la madrugada a fieles que se acercan a agradecer o a pedir por un empleo, en medio de un contexto económico que sigue golpeando a buena parte de los ciudadanos platenses.
La celebración de este año se enmarca en el lema “Con San Cayetano, firmes en la Fe, buscamos el Reino de Dios” y forma parte del Jubileo de los Trabajadores dispuesto por la Iglesia. Las actividades previas comenzaron el 29 de julio pasado, con misas, charlas sobre la vida del santo y gestos misioneros en distintos barrios de la ciudad.

La agenda de la jornada central
El santuario abrió sus puertas a la medianoche con la primera misa del día. A las 7, la oración comunitaria de Laudes y, desde las 9 horas, un gesto solidario enmarcado en una campaña contra el frío, destinado a quienes más lo necesitan en pleno invierno.
Durante toda la jornada se celebran misas cada hora aproximada: a las 8, 9, 10, 11, 12, 14, 15, 16, 17, 19, 20 y 21. En paralelo, el santuario ofrece bendiciones y confesiones de manera ininterrumpida para los fieles que se acercan a lo largo del día.

El momento central de la celebración llega a las 18, con la tradicional procesión por las calles que rodean el templo, una de las manifestaciones de fe popular más convocantes de la ciudad.
Una hora más tarde, a las 19, el arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, preside la misa principal. Las actividades cierran a las 22 con una adoración eucarística organizada por jóvenes de distintas parroquias.
Los días previos: de San Benito a Olmos
La antesala de la fiesta grande tuvo varios hitos. El miércoles, la imagen de San Cayetano visitó la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT) platense, en un gesto que refuerza el vínculo histórico del santo con el mundo sindical y laboral.

El jueves por la noche, a las 20, partió una procesión desde la Parroquia San Benito con destino al santuario, mientras que desde la localidad de Olmos salió una peregrinación que también confluyó en el templo de 44. Ambas marchas se sumaron a la que es una de las tradiciones más arraigadas del calendario religioso platense.
El antecedente: qué viene diciendo Carrara sobre el trabajo
Aunque la homilía de este 7 de agosto todavía no trascendió, el arzobispo platense viene marcando una línea dura sobre el tema en otros actos recientes.
En el Tedeum que ofició para el 25 de mayo en la Catedral de La Plata, eligió justamente el trabajo como eje central de su mensaje, a partir de una escucha realizada por Cáritas en más de 7.000 comunidades de todo el país, donde la falta de empleo y el temor a perderlo aparecieron entre las principales preocupaciones.

En esa oportunidad, Carrara planteó que el trabajo es la forma concreta en que una persona contribuye a construir la patria y que está directamente ligado a la dignidad humana, más allá de lo estrictamente económico: dijo que “quien no tiene trabajo no solo no puede llevar el pan a su mesa, sino que tampoco puede desplegar sus talentos“.
También pidió cuidar a los más frágiles para que puedan vivir con dignidad, y se refirió al avance de la inteligencia artificial, sosteniendo que la tecnología debe potenciar el trabajo humano y no reemplazarlo. Ese mensaje contó con la adhesión pública del intendente Julio Alak, presente en la ceremonia.
Un santo ligado al pan y al trabajo
San Cayetano de Thiene nació en 1480 en Vicenza, Italia, y murió el 7 de agosto de 1547, fecha que quedó instituida como su día en el santoral católico tras su canonización en 1671. Fundador de la orden de los Clérigos Regulares Teatinos, dedicó buena parte de su vida a asistir a los sectores más pobres y a promover el acceso al trabajo digno.

Su devoción creció especialmente en América Latina y especialmente en nuestro país, donde se consolidó como el patrono del pan y del trabajo. La imagen que lo representa, con una espiga de trigo en una mano y un niño en brazos, sintetiza esa doble misión, como es proveer alimento y dignidad a través del empleo, un mensaje que cada 7 de agosto vuelve a movilizar a miles de fieles en el santuario de 44.

