La jornada laboral del transporte público urbano en la región de La Plata estuvo marcada por un clima de emoción ante el retiro de Darío Javier Musto, chofer de la Línea 307 que concluyó su trayectoria laboral tras 32 años de servicio continuo.
Al momento de poner en marcha su unidad para concretar el trayecto final hacia la localidad de Olmos, el trabajador colocó por última vez la cartelera en el frente del colectivo para cerrar una etapa fundamental de su vida e iniciar sus trámites previsionales de jubilación.
Con la emotividad a flor de piel y preparado para iniciar la cabecera del recorrido, el conductor compartió los sentimientos inmediatos previos a salir a la calle. “Bueno, ahora sí preparamos ya el cartel para Olmos”, expresó conmovido al alistar la unidad. En ese mismo instante, remarcó el significado del trayecto que estaba por emprender: “Estamos a punto de salir con la última vuelta. La última última vuelta nos espera la jubilación”.
32 años al volante de la Línea 307
A lo largo de más de tres décadas al volante, Musto construyó un lazo entrañable con sus compañeros de tareas y con la comunidad de usuarios que diariamente abordaban su colectivo.
Al repasar sus años de trabajo en la empresa de transporte, el chofer resaltó el valor de las personas con las que compartió el día a día. “Muchos años, 32 años en esta empresa. Muchas sensaciones, muchas emociones, muchos momentos, grandes compañeros conocidos, grandes personas”, manifestó con gratitud.
El trayecto cotidiano le permitió convertirse en un testigo privilegiado de la vida de los pasajeros a lo largo de distintas etapas familiares y generacionales. Valorando las enseñanzas cotidianas que le dejó el contacto constante con los vecinos de la traza, el chofer sostuvo:
“Muchos pasajeros, que también de ellos aprendí un montón. Muchas historias de vida he conocido desde arriba”. Asimismo, al recordar los encuentros significativos vividos durante su última jornada de trabajo, relató una anécdota entrañable: “Recién me encontré con una señora que hoy ya es bisabuela y la vi cuando tenía su hija en la panza. Así que muchas cosas, muchas cosas”.
La emoción del último recorrido hacia Olmos
Esa conmovedora acumulación de vivencias derivó en un torbellino interno donde la satisfacción por el deber cumplido convivió con la nostalgia de la partida. Al sintetizar el cruce de afectos y recuerdos que experimentó en sus últimos kilómetros al frente del servicio, el chofer admitió sentirse “feliz, angustiado, triste, un montón de sensaciones que se mezclan”.
Al término del recorrido final, el trabajador dedicó cálidas palabras de reconocimiento hacia su círculo más íntimo y a todos aquellos que lo sostuvieron durante su extensa carrera. “Gracias a la familia que soportó y aguantó todo todos los momentos, a los amigos, y bueno, una etapa que se cierra por más logros más adelante”, concluyó el histórico chofer al despedirse de sus compañeros, usuarios y seres queridos en el marco del cierre de su ciclo laboral.
Fuente: Bastión Platense


