Organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos declararon el estado de alerta frente a la amenaza de cierre y desalojo del centro Casa Sandra en La Plata. La convocatoria principal es este miércoles 28 de octubre a las 12:00 horas en la sede de Avenida 7, entre 45 y 46, desde donde las agrupaciones marchan hacia el Ministerio de las Mujeres bajo la consigna «¡Casa Sandra no se toca!». El objetivo busca frenar la clausura del espacio y solicitar garantías para continuar la asistencia a víctimas de violencia de género.
El conflicto inició tras el derrumbe del cielorraso en el acceso a la dependencia estatal a finales de agosto. Pese a que el área administrativa del edificio retomó sus tareas, a las trabajadoras les impidieron el uso de las instalaciones y les desarmaron las oficinas. En diálogo con Nicolás Chillón para “Todo no se puede” en LA CIELO 103.5, Nélida Gamboa, madre de Sandra Ayala Gamboa, manifestó el dolor por la situación que están atravesando.
El desgarrador testimonio de Néida Gamboa ante la amenaza de desalojo
Nélida manifestó su dolor y la firme determinación de mantener activo el centro de asistencia que lleva el nombre de su hija. En sus declaraciones, la referente recordó los años transcurridos en el lugar y afirmó con emoción: “Este es un lugar donde mataron a una mujer que entraron y salieron con llave en plena luz del día. Son 19 años y 8 meses que estoy acá”.
Al relatar el momento en el que quiso ingresar, señaló: “El día lunes cuando vine estaba todo desarmado y el día martes tenían órdenes. Los policías que están acá tenían órdenes de que no me dejen ingresar, pero yo ingresé y el policía me golpeó así. Me dijo que estaba prohibido que yo ingrese adentro y luego ella dijo que son órdenes de su superior. Me sentí golpeada, mal, pero aún así ingresé”
“A pedido de la señora Estela Díaz sacaron toda la oficina. Hoy vamos a presentar un petitorio directamente al Ministerio de las Mujeres y vamos a marchar hasta allá hasta que nos dé una respuesta. Pedimos un equipo interdisciplinario para Casa Sandra”, explicó
Frente a la propuesta oficial de cambiar el destino del edificio, la madre ratificó su postura y declaró: “Ellos reconocen su responsabilidad y me están sacando de este lugar. No me dejan atender a mujeres en situación de violencia. La señora Estela dice que se convierta en una oficina, en una oficina que haya una dirección de mariposas para señalizar los lugares donde pasa un femicidio” Con dramatismo, sentenció: “Me van a tener que matar aquí“.

Gamboa remarcó que el centro cumple una función vital de primera escucha y acompañamiento integral. Pese a su delicada salud y escasos recursos, exigió abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales para el equipo interdisciplinario. Conmovida, expresó: “Definitivamente quieren cerrarlo porque dicen que este lugar no está preparado para recibir mujeres porque es un trabajo municipal, pero en ningún lado hacen la primera escucha. En ningún lado, ni provincia ni municipio hay un lugar donde se hace la primera escucha y acompañamiento, en ningún lado. En Casa Sandra sí lo hay”.
“A Sandra la mataron en este edificio gritando, pidiendo auxilio y nadie la escuchó. Nosotros queremos ser ese lugar donde se pueda ayudar, acompañar, sea hombre, sea mujer, sea del sexo que fuera. Aquí no pido nada, que la memoria de Sandra esté viva, que no nos sigan matando”, concluyó.
El origen histórico del espacio y el impacto del derrumbe edilicio
Casa Sandra lleva su nombre en memoria de Sandra Ayala Gamboa, una joven estudiante de 21 años asesinada en febrero de 2007 dentro del edificio estatal tras ingresar a una supuesta entrevista laboral. Luego de años de lucha, la propiedad fue expropiada e inaugurada en 2021 como espacio de memoria y contención.

El reciente colapso del cielorraso destruyó equipos y muebles, por lo que las trabajadoras instalaron carpas en la vereda de la calle 7 para no suspender la atención al público. Ante el silencio de las autoridades, la movilización busca la restitución plena del espacio.


