Organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos de la región declararon el estado de alerta ante la amenaza inminente de cierre y desalojo de Casa Sandra. Frente a esta situación, lanzaron una convocatoria de urgencia a toda la comunidad para defender la continuidad de la entidad que brinda acompañamiento y asistencia a mujeres y disidencias que atraviesan violencia de género, en un marco nacional crítico marcado por más de 15 femicidios en apenas 15 días.
La movilización se realizará el miércoles 28 de octubre a las 12:00 horas bajo la consigna «¡Casa Sandra no se toca!». Las entidades convocantes recalcaron que el lugar representa una red de contención indispensable que sostiene tareas diarias de escucha, asesoramiento e intervención directa que salvan vidas diariamente.
El reclamo comunitario frente a la amenaza de desalojo y el estado del edificio
El conflicto se agudizó tras el colapso del cielorraso que sufrió el inmueble estatal situado en la Avenida 7, entre 45 y 46, durante la madrugada de un viernes a finales de agosto. El desmoronamiento de mampostería y vigas sepultó la recepción y destruyó escritorios, legajos administrativos y computadoras que el equipo utiliza en sus labores habituales.

Ante la imposibilidad de utilizar la infraestructura dañada, las trabajadoras junto a la referente Nelly Gamboa montaron gazebos en la vereda de la céntrica arteria platense. Con esta medida colectiva garantizan que la atención al público no se suspenda y se mantenga el abrigo a las personas afectadas en la vía pública.
A la precariedad física se sumó la denuncia de un desalojo encubierto debido a la reactivación parcial del inmueble público. Mientras el área de Estadística del Ministerio de Economía volvió a sus actividades normales, la oficina de Casa Sandra continúa inhabilitada y sin la devolución de su mobiliario completo, tras más de diez años de labor comunitaria en el sitio.
Las integrantes de la institución expusieron además el absoluto silencio oficial ante sus reclamos. Ninguna autoridad de la cartera económica provincial o del Ministerio de las Mujeres se comunicó con las referentes para ofrecer una respuesta institucional o acordar una relocalización digna en la estructura edilicia.

Desde la entidad, señalaron: “El peligro de un desalojo vaciaría de herramientas un territorio ya golpeado por la violencia machista. Desde el portal Las Brujas que Salem replicamos la convocatoria e invitamos a participar activamente de la jornada para exigir de forma unánime el cese de cualquier medida de desalojo y avanzar firmemente hacia la restitución plena del espacio”.
Origen e historia del espacio de memoria y asistencia en la ciudad
Casa Sandra lleva su nombre en memoria de Sandra Ayala Gamboa, una joven estudiante peruana de 21 años que ingresó al edificio público en febrero de 2007 para una supuesta entrevista laboral. En ese sitio la retuvieron, la atacaron sexualmente y la asesinaron, hecho por el cual la justicia platense condenó a prisión perpetua al imputado Diego Cadícamo en 2012.
A partir de la lucha incesante que encabezó su madre junto a las organizaciones sociales, el predio de la calle 7 fue expropiado e inaugurado formalmente en 2021. Desde entonces, la sede funciona como un espacio de memoria frente a la violencia institucional y como un centro de atención interdisciplinario enfocado en la contención y la protección comunitaria.


