La ciudad de La Plata y la región se preparan para ser el epicentro de una movilización cargada de resiliencia, salud y deporte comunitario. Del 30 de octubre al 1° de noviembre se llevará a cabo el VIII Encuentro Nacional Rosa, una cita anual que convoca a sobrevivientes de cáncer de mama que practican el remo para dar visibilidad a la importancia de la detección precoz y compartir experiencias de superación colectiva. En esta oportunidad, la organización local Dragones Rosas LP actuará como anfitriona del evento que reunirá a delegaciones de diversos puntos de la Argentina.
Cristina Celia Ferrari, presidenta de la agrupación organizadora, explicó la génesis y la propuesta fundamental que une a los colectivos en el territorio nacional: “Somos un grupo de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama que nos juntamos para concientizar acerca de la detección temprana y además para remar”. La práctica de esta disciplina no es casual; el movimiento rítmico del remo en esta embarcación tradicional asiática contribuye de manera directa a la prevención y recuperación del linfedema, una secuela frecuente tras las intervenciones quirúrgicas mamarias.

Un programa que combina visibilización urbana y actividades en el agua
El cronograma oficial comenzará el viernes 30 de octubre a las 14:00 horas en la histórica Plaza Islas Malvinas de la capital bonaerense. Durante esa jornada, las delegaciones visitantes y el público en general protagonizarán una caminata y desfile temático alrededor del predio urbano. “El 30 de octubre va a ser en Plaza Malvinas, a las 2 de la tarde, vamos a hacer un desfile alrededor de la plaza, de todos los equipos que vienen de distintos puntos del país”, detalló Ferrari sobre la apertura en el centro platense.
Posteriormente, las actividades de navegación se trasladarán durante el fin de semana a las instalaciones de Marina del Sur, en la vecina localidad de Berisso. El sábado 31 de octubre estará dedicado a pasadas recreativas y encuentros de integración, mientras que el domingo 1° de noviembre se desarrollarán las competencias por tiempos. Si bien las instalaciones del club náutico albergarán las dinámicas internas de las delegaciones, los vecinos de la región podrán acompañar las maniobras desde la costa: “El 31 y el primero es un evento cerrado dentro de Marina del Sur, pero sí se van a poder ver las regatas al costado del canal Génova”, remarcó la referente.

La red nacional de sobrevivientes frente al contexto económico
A pesar de las complejidades económicas que dificultan el traslado de los planteles desde zonas alejadas, el espíritu del encuentro se mantiene firme. En el país existen actualmente 27 agrupaciones activas que practican la disciplina bajo identidades locales particulares, como las Amazonas en la provincia de Córdoba o Rosa Fénix en la Patagonia. “En esta oportunidad van a participar 12. Porque algunos, por razones económicas, no pueden viajar. Se hace muy difícil en este momento”, sostuvo Ferrari al repasar la asistencia confirmada de planteles provenientes de Córdoba, Santa Fe, Mar del Plata y otras localidades.
El encuentro de este año reviste además un valor histórico para la región capital, dado que el movimiento de remeras sobrevivientes en la Argentina y Latinoamérica dio sus primeros pasos en esta zona en el año 2013. Aunque con el paso del tiempo la estructura original derivó en distintos colectivos, Dragones Rosas LP se consolidó como la escuadra activa en las aguas locales, entrenando de manera fija los días miércoles y sábados en Berisso.

Celebrar la vida a través del deporte acuático
Más allá de la instancia deportiva y el mensaje preventivo sobre la salud mamaria, el encuentro busca consolidarse como un espacio de contención afectiva entre pares que han atravesado diagnósticos y tratamientos similares. El esfuerzo compartido sobre el bote se transforma así en un símbolo de superación colectiva y trabajo en equipo.
Las integrantes del plantel anfitrión ultiman los detalles logísticos para recibir a las deportistas visitantes, reafirmando que el objetivo central es compartir vivencias y transmitir esperanza. “Nos juntamos todos los años en alguna sede para festejar la vida, como decimos nosotros, y además concientizar acerca de la necesidad de la detección temprana”, concluyó Ferrari, invitando a la comunidad a acompañar las jornadas.


