Un control vial sobre la autopista Panamericana terminó con un camionero de 40 años fuera de circulación y un resultado de alcoholemia que encendió las alarmas. El hombre había salido de Corrientes rumbo a Buenos Aires cuando los agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) le realizaron el test: 2,65 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra incompatible con las exigencias para conducir un vehículo de carga.
Antes de conocer el resultado, el propio conductor anticipó lo que ocurriría. “No va a dar cero”, les dijo a los inspectores mientras esperaba la medición. Poco después, el alcoholímetro confirmó la infracción y el viaje quedó interrumpido.
Para los choferes profesionales, la normativa establece tolerancia cero de alcohol al volante. Por eso, el resultado no solo le impidió continuar con el recorrido: también lo expuso a una sanción económica que podría superar los dos millones de pesos y a la suspensión de su licencia de conducir por hasta 18 meses.
Casi 800 camioneros bajo la lupa
El episodio se registró durante una fiscalización de transporte pesado en la Panamericana. En total, los agentes controlaron a 780 conductores profesionales y verificaron tanto las condiciones de circulación como la documentación obligatoria y los niveles de alcohol en sangre.
El camionero fue uno de los casos que terminó con una infracción vinculada a la seguridad vial. Durante la misma jornada, las autoridades labraron 94 actas por distintas faltas, entre ellas patentes adulteradas, circulación indebida fuera del carril derecho, uso del celular mientras se maneja y falta de cinturón de seguridad.
Los controles buscan detectar irregularidades en vehículos que recorren largas distancias y que, por sus dimensiones y peso, pueden provocar consecuencias graves ante una maniobra peligrosa o un siniestro.
Otro conductor, otra alcoholemia extrema
El caso de la Panamericana se suma a otro episodio reciente registrado en Chaco. Allí, un hombre de 55 años que viajaba en una Toyota Hilux fue interceptado sobre la Ruta Nacional 16, a la altura del kilómetro 17, después de que los agentes advirtieran que avanzaba en zigzag.
El procedimiento ocurrió cerca de las tres de la mañana y el test arrojó 2,56 gramos de alcohol por litro de sangre. Al igual que en la Panamericana, la medición superó ampliamente los límites establecidos para circular.
En otro operativo realizado en el peaje de Pilar, la ANSV detectó a un joven de 22 años que conducía con 0,39 gramos de alcohol por litro de sangre, pese a que cumplía tareas comunitarias por una infracción similar cometida el año anterior.
Los tres episodios volvieron a poner el foco sobre los controles de alcoholemia en rutas y autopistas, donde las autoridades buscan retirar de circulación a conductores que no cumplen con las condiciones necesarias para manejar.


