Estudiantes se prepara para afrontar uno de los desafíos más importantes de su temporada y Alexander Medina tiene en claro cuál debe ser el camino para intentar dar el golpe ante Flamengo. En la previa de la revancha por las semifinales de la Copa Libertadores, el entrenador del Pincha destacó la jerarquía del rival brasileño, pero remarcó que su principal preocupación pasa por el funcionamiento de su propio equipo.
“Como entrenador, está en el top 3 de los partidos que jugué. Estar en estas instancias es un privilegio. Todos darían cualquier cosa por estar en nuestro lugar”, expresó el Cacique, consciente de la dimensión del encuentro que tiene por delante Estudiantes y de la oportunidad de seguir haciendo historia en el máximo certamen continental.
El técnico uruguayo no esquivó el poderío de Flamengo, uno de los planteles más importantes de Sudamérica, aunque insistió en que el Pincha debe enfocarse en sus propias virtudes. “El poderío de Brasil es inigualable. Faltan noventa y pico de minutos para soñar por algo importante. Creemos mucho en nuestro equipo. Hemos dado muestras de que estamos a la altura”, sostuvo.

En esa misma línea, Medina explicó que el trabajo de la semana estuvo orientado a preparar diferentes escenarios posibles, a partir de los antecedentes que tiene frente al conjunto brasileño. “Lo que más me ocupa como entrenador es lo que tenemos que hacer nosotros, no enfocarme en el rival, porque tiene muchas virtudes. Trabajamos diversos movimientos que puede hacer, de todas las veces que nos enfrentamos. No puedo perder el tiempo analizando el poderío de Flamengo porque está a la vista”, señaló.
Lejos de alimentar el dramatismo que suele rodear a este tipo de compromisos, el entrenador también buscó poner en perspectiva la importancia del encuentro. “Gloria o muerte no me suena bien. Es un partido de fútbol. Obviamente que nos jugamos mucho y hay que valorar haber llegado hasta la semifinal de la Copa Libertadores. Estamos disfrutando el momento”, afirmó. Y agregó que el objetivo será sostener la línea de trabajo que el equipo viene mostrando para intentar regresar a La Plata con la clasificación.
En cuanto al planteo, el Cacique dejó abierta la posibilidad de introducir variantes sin que eso implique necesariamente modificar la estructura del equipo. “Nuestro esquema puede cambiar de característica, más allá de quiénes lo lleven a cabo”, explicó, en una señal de que Estudiantes tiene alternativas para afrontar una revancha que exigirá concentración, personalidad y eficacia.
Marcos Rojo, una incógnita hasta último momento
Uno de los temas centrales de la previa pasa por la situación de Marcos Rojo y la posibilidad de que pueda estar a disposición para el encuentro. Medina reconoció que la incertidumbre se mantendrá hasta el miércoles, a la espera de una definición sobre su habilitación.
“La habilitación de Rojo es una incertidumbre que tendremos hasta el miércoles. Esperemos saber cuanto antes si lo contamos o no. Esperemos poder contarlo”, manifestó el entrenador, quien aseguró que el cuerpo técnico ya tiene contempladas las distintas posibilidades para afrontar el partido.

“El plan está armado y quién podría reemplazarlo”, explicó Medina, aunque también dejó entrever la complejidad que atraviesa el defensor desde su llegada al club. Según contó, la situación viene siendo difícil de administrar desde lo emocional, en medio de la ilusión del futbolista por poder participar de una instancia decisiva de la Copa Libertadores.
“Para él no es fácil. Desde su llegada ha reinado la incertidumbre. Está siendo complejo administrar sus sensaciones. Tiene mucha ilusión y está expectante. Tratamos de no hablarle mucho de ese tema. Ojalá lo puedan habilitar”, concluyó.
Mientras espera una resolución por Rojo, Estudiantes prepara una noche que puede marcar su camino en la Libertadores. Medina conoce la magnitud del desafío, reconoce la jerarquía del rival y, al mismo tiempo, sostiene la convicción que busca transmitirle a su plantel: el Pincha tiene argumentos para competir y va por la clasificación.


