Carlos Portaluppi nació en Mercedes, provincia de Corrientes, y a los 17 años se instaló en La Plata con el objetivo de cursar la carrera de Arquitectura en la Universidad Nacional de La Plata. En el programa del Trece, ‘Otro día perdido’ de Mario Pergolini, reveló que durante cuatro años asistió a las aulas universitarias de la capital bonaerense mientras mantenía oculto su deseo latente de subir a un escenario.
Sin embargo, la pasión por el arte dramático venció a los planos técnicos y a las exigencias académicas de la facultad. Aquella etapa universitaria representó el puente definitivo hacia su verdadera vocación profesional tras el descubrimiento de sus primeros talleres teatrales en la ciudad.
La Plata: la ciudad donde nació su vocación y la anécdota de su quiebre artístico
La revelación de su destino ocurrió de manera casual dentro de la propia facultad. Sobre su paso por la carrera de Arquitectura, el actor confesó entre risas: “Hubiera sido pésimo. Yo creo que, como actor, sería un buen arquitecto”. El momento clave sucedió durante una materia universitaria: “En una clase de Estructuras escuché una charla de unas chicas que estaban delante de mí y hablaban de teatro”.
Aquel episodio fortuito lo condujo a un taller local dictado por un docente que se trasladaba cada semana desde Buenos Aires hasta la capital bonaerense para brindar sus clases. Los propios alumnos financiaban el pasaje de colectivo del profesor, a quien Portaluppi recuerda con profunda admiración: “Iba y volvía a las 2 de la mañana a su casa por la vocación”. En relación con el impulso de volcarse al escenario, el artista rememoró: “Me animé. Antes no lo había hecho porque yo no tenía ningún estímulo, pero el deseo era muy fuerte”.
Su paso por La Plata incluyó también su formación en la Escuela de Teatro de la Provincia de Buenos Aires, institución donde dio sus primeros pasos formales en la disciplina. Aunque la decisión de abandonar los estudios universitarios en cuarto año generó dudas iniciales, el amor por el arte dramático triunfó de forma definitiva cuando el deseo, el oficio y la energía por actuar conquistaron su vida por completo.
Años después, el actor abandonó la ciudad y comenzó su recorrido artístico en el circuito del teatro independiente porteño, donde actuó en múltiples salas alternativas de la ciudad. Su popularidad creció en la televisión a través del personaje del farmacéutico Elvio Dominici en la serie Vulnerables
Dribbling: su último desafío teatral sobre el poder, la fama y la opinión pública
En la actualidad, Carlos Portaluppi encabeza la obra Dribbling junto a Franco Masini en el Paseo La Plaza. La propuesta, con dramaturgia del español Ignasi Vidal, explora los aspectos más oscuros del fútbol profesional y los excesos del éxito. En la ficción, el actor interpreta a un representante deportivo en crisis tras una denuncia por abuso sexual sobre su joven estrella justo antes de un pase millonario hacia Europa.

La pieza invita a un debate profundo sobre el rol de los medios masivos y la presión en las redes sociales. Sobre el impacto del texto, Portaluppi remarcó que la historia expone de qué manera la opinión pública emite condenas antes del fallo formal de la justicia. La obra tendrá funciones todos los miércoles a las 20.15, y las entradas estarán disponibles a través de Plateanet.

