La violencia escolar vuelve a encender alarmas en la Argentina. En medio de la conmoción nacional por el crimen de un estudiante en Santa Fe, en las últimas horas salieron a la luz dos brutales episodios ocurridos en colegios de Mar del Plata, ambos registrados en video y viralizados en redes sociales.
El primero de los casos tuvo lugar el viernes 27 de marzo en la Escuela Secundaria N°38, donde un adolescente de 14 años atacó con extrema violencia a un compañero. Según se observa en las imágenes, la víctima fue derribada y golpeada reiteradamente, incluso con patadas en la cabeza mientras permanecía en el piso. La gravedad del hecho generó una inmediata reacción de la comunidad educativa: este lunes se suspendieron las clases y padres realizaron una protesta en la puerta del establecimiento para exigir medidas urgentes.
Un alumno a los tiros: entró armado al colegio y mató a un compañero en Santa Fe
Pero ese no fue un hecho aislado. En las últimas horas también se conoció otra agresión ocurrida el mismo día, esta vez en la Escuela Municipal N°204. En este caso, una adolescente atacó a otra estudiante en una escena igualmente violenta que quedó registrada por varios testigos.
Las imágenes muestran cómo la agresora se acerca a la víctima, inicia una conversación y, en cuestión de segundos, la toma del cabello, la arroja al suelo y comienza a golpearla con dureza en la cabeza. La secuencia, que generó indignación, se desarrolló sin que otros presentes intervinieran para frenar la golpiza.
El episodio adquirió aún mayor gravedad cuando se supo que fue la propia agresora quien difundió el video en redes sociales, en tono de burla. Familiares de la víctima denunciaron públicamente la situación y advirtieron sobre un agravante médico: la joven atacada tiene una válvula cerebral, por lo que los golpes recibidos podrían haber tenido consecuencias mucho más graves.
“Cualquier impacto en esa zona implica un riesgo serio para su salud”, señalaron allegados, al tiempo que reclamaron la intervención de las autoridades para evitar nuevos episodios.
En paralelo, estudiantes de la institución también expresaron su preocupación por el clima de violencia y exigieron garantías de seguridad dentro del ámbito escolar.

