Un adolescente fue identificado como sospechoso de haber planificado un ataque en una escuela y la Justicia federal ordenó allanar su vivienda en la localidad bonaerense de Lanús Este, tras una alerta emitida por el FBI de Estados Unidos.
El procedimiento fue realizado en una casa ubicada sobre la calle Sitio de Montevideo por agentes de la Policía Federal Argentina, por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena.
La advertencia surgió a partir de un monitoreo rutinario que realiza el Federal Bureau of Investigation (FBI) en plataformas virtuales de videojuegos, donde detectaron mensajes de un usuario que manifestaba intenciones de concretar un ataque armado en una escuela. La información fue transmitida al agregado jurídico de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, lo que derivó en una investigación del Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal.
A partir del rastreo de la cuenta y las coordenadas digitales, los investigadores lograron ubicar el domicilio del menor en el sur del conurbano bonaerense, lo que motivó el allanamiento llevado adelante por personal de la Policía Federal Argentina.
Durante el operativo, realizado por efectivos de la Unidad de Investigación Antiterrorista, los agentes secuestraron dos dagas de uso militar, chalecos tácticos, gorras militares y uniformes apócrifos de la Policía Federal, de la Policía Bonaerense y de la Policía de Santa Fe.
También encontraron una insignia del Ejército Argentino, tres chapas identificatorias con el nombre del menor, otra con la leyenda “Campaña del servicio en Irak” y una más perteneciente a una comunidad vinculada a una academia de tiro. Además, fueron incautados dos teléfonos celulares, dos pendrives y documentación considerada relevante para la causa.
Según el reporte elaborado por el FBI, el adolescente había manifestado en un chat de un videojuego su intención de convertirse en un “tirador real” y expresó que quería emular el ataque ocurrido en Nashville, en el que un agresor mató a tres docentes y tres estudiantes.
Tras el allanamiento, tanto el menor como su madre fueron notificados de la apertura de una causa penal y la investigación continúa para determinar el alcance real de las amenazas y si existía un plan concreto para llevar adelante el ataque.

