Un trágico accidente sacudió a la localidad neuquina de Plaza Huincul cuando un conductor alcoholizado atropelló y mató a dos policías tras protagonizar un violento choque frontal en la Ruta Nacional 22, a la altura del Museo Carmen Funes.
El hecho ocurrió cuando un joven de 23 años que manejaba una Toyota Hilux realizó una peligrosa maniobra al cruzar la doble línea amarilla para intentar sobrepasar a otro vehículo. En ese momento invadió el carril contrario y terminó impactando de frente contra una Kia Sorrento.
En ese segundo vehículo viajaban el suboficial mayor retirado Atilio Contreras, de 60 años, y el oficial ayudante Julián Zuñiega, de 27. Ninguno de los dos pudo evitar el impacto y ambos murieron en el acto como consecuencia de la violencia del choque.
Tras el siniestro, los dos vehículos quedaron a un costado de la ruta mientras se desplegaba un importante operativo policial y de emergencias en la zona.

El test de alcoholemia realizado al conductor de la Hilux confirmó que estaba completamente alcoholizado: tenía 1,84 gramos de alcohol en sangre, una cifra muy por encima del límite permitido.
La investigación quedó a cargo del fiscal Federico Cúneo, quien fue contundente al describir la conducta del acusado. “El conductor de la Hilux creó conscientemente un riesgo mortal para cualquier persona que circulara por la vía pública y se representó la posibilidad de poder dar muerte”, sostuvo.
Por ese motivo, el joven fue imputado por homicidio en dos hechos, lesiones leves en dos casos y una lesión grave, todo bajo la figura de dolo eventual. En la audiencia, el fiscal solicitó que se dicte prisión preventiva por dos meses y que el acusado sea alojado en la comisaría 14.
La defensa, en cambio, pidió que el imputado cumpla arresto domiciliario con tobillera electrónica. Finalmente, el juez interviniente resolvió que permanezca 14 días con prisión preventiva mientras avanza la investigación judicial.
Entre las pruebas clave del caso se encuentra un video captado por una cámara privada que registró el momento exacto del choque. Además, los domos de seguridad municipales captaron que una de las acompañantes de la Hilux viajaba “con medio cuerpo por la ventana”, lo que refuerza la hipótesis de que el grupo venía de un boliche y circulaba en estado de ebriedad.
En la camioneta del conductor también viajaban tres mujeres. Dos de ellas se encuentran internadas en estado crítico y una debió ser trasladada al hospital Castro Rendón, en la ciudad de Neuquén, debido a la gravedad de las heridas.
En tanto, en la Kia Sorrento viajaba un tercer hombre junto a los policías fallecidos, quien también resultó herido y debió recibir asistencia médica.

