Un estremecedor caso de abuso intrafamiliar sacude por estas horas a Mar del Plata, donde la policía detuvo a un joven de 20 años acusado de haber sometido sexualmente a su hermanastra durante años. La investigación judicial sostiene que los hechos comenzaron cuando ambos eran menores y se extendieron hasta el año pasado, en un contexto marcado por el silencio, la desprotección y la complicididad del entorno familiar.
El imputado fue trasladado a la Unidad Penal N°44 de Batán tras la orden de detención dispuesta por la fiscalía. Al presentarse en Tribunales para prestar declaración ante el fiscal Carlos Russo, el acusado optó por guardar silencio.
Según surge del expediente al que accedió INFOCIELO, todo sucedió en la casa del padre de la víctima, quien vivía junto con su hermana además vivían la nueva pareja y los dos hijos varones de la mujer. Según el relato de la víctima al principio uno de sus hermanastros la abordaba cada vez que la cruzaba por la casa con manoseos y otros abusos, generando su incomodidad.
La causa indica que el escenario se volvió aún más grave en 2024, cuando la menor tuvo que mudarse de manera permanente a ese domicilio. Fue allí, de acuerdo con su testimonio, donde los ataques se intensificaron y derivaron en hechos de extrema violencia.
“UNA PENDEJA CALENTONA”
Aunque existían antecedentes de intervención judicial desde 2018 por conflictos familiares, recién en 2020 la víctima pudo contarle a su hermana lo que estaba viviendo. La revelación no encontró contención dentro de su propia casa. Por el contrario, según consta en la investigación, los adultos responsables desoyeron el pedido de ayuda y llegaron incluso a responsabilizar a la niña por lo ocurrido: “Le decían que era una pendeja calentona, que lo provocaba”, contó una fuente cercana al caso.
La situación cambió cuando la hermana mayor decidió hablar en la escuela. Ante la gravedad del relato, las autoridades educativas realizaron la denuncia correspondiente y activaron el protocolo de protección. A partir de ese momento, la Justicia dispuso una orden de restricción de acercamiento para el acusado, que luego se amplió al resto del grupo familiar y continúa vigente.
Con la detención del joven, la fiscalía busca ahora avanzar en el proceso penal para establecer su responsabilidad y llevar el caso a juicio. Mientras tanto, la víctima recibe acompañamiento psicológico y asistencia institucional, en un intento por comenzar a reconstruir una vida atravesada por años de abuso y silencio.

