La captura de dos prófugos en la Costa Atlántica puso punto final a una intensa búsqueda por un homicidio que conmocionó a La Matanza. En las últimas horas, la Policía Bonaerense detuvo en Mar de Ajó a los sospechosos del brutal ataque contra un vecino de Isidro Casanova, quien murió luego de permanecer dos semanas internado en estado crítico.
El operativo se concretó en un camping de la localidad costera, donde los investigadores lograron ubicar a los acusados tras una serie de tareas de inteligencia que indicaban que ambos se habían trasladado a la zona para ocultarse. La detención se produjo en la intersección de avenida Pueyrredón y El Ancla, sin que los implicados ofrecieran resistencia.
Los detenidos fueron identificados como Diego Paparatto Antunez (29) y Jonathan David Álvarez (28), ambos vecinos de Isidro Casanova, quienes estaban prófugos desde fines de diciembre. Según fuentes policiales, los hombres incluso habrían intentado conseguir empleo en la zona para pasar desapercibidos mientras el cerco judicial se estrechaba sobre ellos.
Casi mil conductores alcoholizados fueron sancionados en rutas del país en solo 15 días
Las capturas están directamente vinculadas al crimen de Carlos Daniel Blasco, un empleado municipal de 67 años que fue atacado el pasado 31 de diciembre en su vivienda de la calle Lisboa. Aquella tarde, dos hombres se presentaron en su casa con la excusa de ofrecerle un servicio de jardinería. Lo que parecía una propuesta laboral terminó siendo una emboscada: Blasco fue golpeado violentamente en la cabeza con un objeto contundente y despojado de dinero, un televisor y su teléfono celular.
La víctima fue trasladada de urgencia a un hospital, donde los médicos constataron un hundimiento de cráneo. Permaneció en coma farmacológico durante dos semanas, hasta que finalmente falleció a raíz de las graves lesiones sufridas.
Tras confirmarse la muerte, la causa pasó a la órbita de la fiscalía especializada en Homicidios Dolosos, que profundizó la investigación apoyándose en imágenes de cámaras de seguridad y otros elementos de prueba. Esos registros permitieron reconstruir el recorrido de los agresores y confirmar su identidad.
Con los datos ya consolidados, la DDI La Matanza solicitó colaboración a sus pares de Dolores para dar con el paradero de los sospechosos, lo que derivó en el exitoso procedimiento en Mar de Ajó. Luego de ser aprehendidos, ambos fueron trasladados bajo custodia a una dependencia policial, donde quedaron a disposición de la Justicia.
Los acusados serán indagados en las próximas horas y enfrentan cargos por homicidio agravado criminis causa, es decir, haber matado para asegurar la impunidad de otro delito, en este caso el robo. De ser hallados culpables, podrían recibir la pena máxima prevista por la ley: prisión perpetua.
Mientras tanto, familiares, amigos y compañeros de trabajo de Blasco continúan reclamando justicia. Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de La Matanza lo despidieron con un mensaje cargado de dolor, destacando su compromiso laboral y el afecto que supo ganarse entre sus pares.


